10 de junio de 2026

Informe: aumento del empleo informal, 6 de cada 10 trabajadores en negro son pobres

En un contexto económico complejo, el empleo informal en Argentina experimento un notable incremento durante el tercer trimestre de 2024, en comparación con el mismo período del año anterior.

Según un informe reciente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la tasa de informalidad entre los asalariados alcanzó el 36,7%, marcando un aumento interanual de aproximadamente un punto porcentual.

El informe, titulado «Panorama del empleo asalariado informal y la pobreza laboral», elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), destaca que esta cifra ha permanecido relativamente constante durante los últimos 16 años, lo que evidencia un problema estructural en el mercado laboral argentino. Alarmantemente, casi 4 de cada 10 trabajadores en relación de dependencia no están protegidos por la legislación laboral, lo que genera preocupación sobre sus derechos y condiciones de trabajo.

La situación es especialmente crítica para las mujeres y los jóvenes. La tasa de informalidad es más alta entre las mujeres, alcanzando un 38,9%, mientras que los jóvenes son los más afectados, con un alarmante 64% de ellos en situación de informalidad. Además, las regiones Noroeste, Cuyo y Nordeste destacan por tener las tasas más elevadas, superando el 40%.

El informe también señala una marcada disparidad según el sector de actividad. Los trabajos en el sector público presentan una tasa de informalidad del 9,1%, mientras que sectores como la construcción (67,3%) y el servicio doméstico (76,3%) exhiben cifras preocupantes. Esta realidad pone de manifiesto la precariedad laboral que enfrentan muchos argentinos.

Una de las conclusiones más impactantes del informe es la evidente relación entre la informalidad y los bajos salarios. En promedio, los trabajadores informales perciben solo el 54% de lo que ganan sus pares formales en condiciones similares. Además, la situación es alarmante para los trabajadores con menores ingresos, ya que el 80% de aquellos que pertenecen al quintil más bajo de ingresos se encuentran en la informalidad, en contraste con solo el 6% del quintil más alto.

El fenómeno del «trabajador pobre» también se destaca en el informe, que revela que, en el segundo trimestre de 2024, el 40% de los asalariados vivía en hogares pobres, cifra que asciende a un 63% entre los trabajadores informales. Esta realidad pone en evidencia que, a pesar de tener un empleo, muchos argentinos no logran escapar de la pobreza.

Al comparar los ingresos mensuales con el costo de la canasta básica, el informe revela que el 59% de los asalariados informales recibe un salario inferior al valor de esta canasta, mientras que solo el 8% de los trabajadores formales se encuentra en la misma situación. Este dato resalta la drástica pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo en el país.

En resumen, el informe de la UBA subraya que tener un empleo en Argentina no garantiza salir de la pobreza. La combinación de alta informalidad y bajos salarios plantea un desafío significativo para la economía del país y exige políticas efectivas que aborden estas problemáticas de manera integral. La situación del empleo informal y su relación con la pobreza laboral deben ser una prioridad para el gobierno y la sociedad en su conjunto, en busca de un futuro más justo y equitativo para todos los argentinos.

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