Industriales Pymes alertan sobre la contracción sostenida de la actividad y el impacto en el empleo
Este panorama desencadenó una alarmante destrucción de puestos de trabajo, con una reducción del 2,2% interanual en el empleo registrado, lo que equivale a la pérdida de 214.592 puestos de trabajo hasta septiembre de 2024.

Un reciente informe del Observatorio de «Industriales Pymes Argentinos» puso de manifiesto la preocupante situación que atraviesan los emprendedores del sector industrial, quienes advierten sobre una contracción sostenida de la actividad económica que ya acumula 18 meses.
El estudio reveló que el Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina ha experimentado una caída acumulada del 3% hasta el tercer trimestre de 2024, lo que indica un escenario recesivo persistente, aunque con algunas señales de estabilización.
En noviembre de 2024, el índice de producción industrial manufacturera mostró una reducción interanual del 1,7%, con un descenso acumulado del 10,7% en los primeros once meses del año. No obstante, se destacó un crecimiento en el sector de alimentos y bebidas, que creció un 8,4% gracias a la recuperación tras la sequía de 2023.
La capacidad instalada en la industria se situó en el 62,3%, lo que representa una caída interanual respecto al 66,4% registrado en noviembre de 2023. Solo el sector alimenticio mostró un leve crecimiento interanual del 1,7%, en contraste con descensos significativos en otros sectores, como productos minerales no metálicos (-13,7%) e industrias metálicas básicas (-12,2%).
A pesar del superávit comercial de 1.234 millones de dólares en noviembre de 2024, impulsado por un aumento en las exportaciones y una disminución de importaciones, las Pymes destacaron la incertidumbre sobre la sostenibilidad de este superávit debido a la caída de los precios internacionales y una economía doméstica debilitada. Las proyecciones indican un superávit histórico de 21.000 millones de dólares al cierre de 2024, pero las políticas económicas de 2025 deberán enfocarse en diversificar mercados y recuperar la competitividad.
El informe también señala una leve desaceleración de la inflación, que se sitúa en el 117,8% anual, aunque el incremento de los precios de los servicios, con un aumento del 4,4%, sigue ejerciendo presión sobre la economía, impulsado por ajustes tarifarios y costos operativos.
El consumo interno también ha sido impactado, con caídas interanuales del 17,8% en supermercados, 22,8% en mayoristas y 7,8% en shoppings, lo que refleja una disminución del poder adquisitivo de la población y plantea desafíos urgentes para reactivar la economía.
Finalmente, el informe destaca la apreciación del peso argentino, que se ha fortalecido un 40% alcanzando mínimos históricos desde 2015, lo que podría comprometer la competitividad exportadora. A pesar de que la política de devaluación controlada ha logrado estabilizar el mercado, persisten riesgos asociados al déficit de la cuenta corriente y a la presión externa por ajustes cambiarios en 2025.
Los emprendedores industriales hacen un llamado urgente para que el 2025 inicie una nueva etapa enfocada en políticas de reactivación y estabilidad económica, con el fin de revertir la situación actual y fomentar el crecimiento del sector.
