Imane Khelif ganó el oro y ahora peleará por su dignidad contra los odiadores de Internet
La boxeadora argelina fue muy cuestionada por su sexualidad en su debut en la competición. En la final de la categoría de peso wélter femenino, venció a la china Yang Liu y coronó con oro su participación en París 2024. “Decidió librar un nuevo combate: el de la justicia, la dignidad y el honor”, dijo su abogado en un comunicado tras presentar denuncia por ciberacoso.

Después de la polémica por su género, en su debut ante la italiana Angela Carini, Imane Khelif escaló en la competencia hasta quedarse con el oro tras una victoria por puntos con amplia diferencia, ya que venció por 5 a 0 a su rival asiática al ganar en las tarjetas en todos los rounds que se disputaron.
Los cinco jueces de la pelea le otorgaron 10 puntos a Khelif en todos los rounds, mientras que Liu recibió nueve. Con un resultado de 30 a 27 en cada ronda, la argelina fue implacable en el puntaje para el triunfo.
La joven argelina tuvo que demostrar que no había una “alteración” en su género y que su rival solo buscó una compensación económica, la que llegó con el premio de 100.000 dólares que le brindó la Asociación Internacional de Boxeo (IBA).
Ahora, da un paso más en su reconocimiento total. Y el abogado Nabul Boudi, fue quien confirmó la noticia a través de un comunicado. “La boxeadora Imane Khelif, que acaba de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024, decidió librar un nuevo combate: el de la justicia, la dignidad y el honor”, escribió.
El letrado indicó que “presentó una denuncia por hechos de ciberacoso agravado” ante el área de lucha contra el odio en Internet de la fiscalía de la capital de Francia. “La investigación penal determinará quién estuvo al frente de esta campaña misógina, racista y sexista pero también deberá centrarse en aquellas y aquellos que han alimentado este linchamiento digital”, añadió. Para el abogado, “el acoso inicuo sufrido por la campeona de boxeo quedará como la mayor mancha de estos Juegos Olímpicos”.

Khelif compitió en Tokio 2020 sin problemas, pero en París se vio envuelta en la polémica por los prejuicios de los círculos conservadores y la tirantez entre el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Federación Internacional de Boxeo (IBA) que tenían posturas opuestas sobre el tema.
La controversia comenzó el año pasado. Khelif y la taiwanesa Lin Yu-Ting, habían sido descalificadas del Mundial femenino en India. Según la FIBA, Khelif no superó un test destinado a establecer su género, pero no reveló los resultados ni qué tipo de pruebas le habían realizado. El COI, por su parte, sostuvo que la argelina podía participar en los Juegos Olímpicos en la modalidad femenina.
La polémica sobre su sexualidad resurgió en París cuando en primera ronda, la italiana Angela Carini, abandonó el combate a los 46 segundos y la boxeadora argelina fue catalogada en Redes Sociales como “un hombre que combate con mujeres”.

“Soy una mujer fuerte con poderes especiales. Desde el ring, envié un mensaje a quienes estaban contra mí”, dijo Khelif a los medios tras conquistar el oro, visiblemente emocionada pero firme en sus conceptos. “Soy totalmente elegible para participar, soy una mujer como las demás. Nací mujer, he vivido como mujer y he competido como mujer”, insistió la boxeadora.
El fin de semana pasado, Khelif había dicho lo suyo: cuestionó la ola de odiosos cuestionamientos sobre su género y aseguró que dañaban “la dignidad humana”. También indicó que una medalla dorada sería la “mejor respuesta” a la reacción en su contra y las acusaciones de ser intersexual u hombre. Finalmente, completó su gesta y vuelve como una heroína a su país.
