Hallan en Neuquén un titanosaurio de 83 millones de años con un nivel de conservación excepcional
Según los estudios realizados, este gigantesco herbívoro medía entre 10 y 12 metros de longitud y tenía un peso estimado de entre 8 y 10 toneladas. El estado de preservación del ejemplar sorprendió a los especialistas, ya que permitió reconstruir con precisión varios aspectos de su anatomía y su historia evolutiva.

Un equipo de científicos del CONICET identificó en la provincia de Neuquén una nueva especie de dinosaurio saurópodo perteneciente a la familia de los titanosaurios, que habitó la región hace aproximadamente 83 millones de años. La especie fue denominada Yeneen houssayi, en homenaje al premio Nobel de Medicina Bernardo A. Houssay.
Para conocer más detalles del hallazgo, el investigador Leonardo Filippi, primer autor del trabajo y miembro del CONICET en el Museo Municipal “Argentino Urquiza” (MAU), explicó que el descubrimiento demandó más de diez años de trabajo y atravesó múltiples obstáculos. “Fue un caso bastante particular. En paleontología los tiempos suelen ser largos: este fósil se encontró, se perdió en el tiempo y luego volvió a aparecer. Por suerte, finalmente pudo ser rescatado”, señaló.
El origen del hallazgo se remonta a 2003, cuando un integrante de Gendarmería Nacional informó la presencia de restos fósiles en la zona de Cerro Overo-La Invernada. Aunque el dato quedó registrado, la extrema dificultad de acceso al lugar impidió iniciar tareas de excavación. “Era un sitio muy aislado, sin caminos, lo que hacía inviable organizar una campaña científica”, recordó Filippi.
La situación cambió en 2012, cuando una empresa petrolera que operaba en el área convocó a los investigadores para realizar un relevamiento y proteger el patrimonio paleontológico. Durante esa tarea, el equipo volvió a dar con el ejemplar. “Para entonces ya existían caminos y hubo un compromiso concreto de la empresa para colaborar con la extracción”, explicó el paleontólogo.
Gracias a ese apoyo logístico, entre 2013 y 2014 se llevaron adelante las campañas de campo que permitieron recuperar el material fósil, dando lugar a uno de los hallazgos más relevantes de los últimos años en la paleontología argentina.
