21 de junio de 2026

Gobernadores aliados a Milei se reunieron con la posibilidad de crear un nuevo espacio

La reunión expone una paradoja del actual esquema político: los gobernadores que facilitaron gobernabilidad a Milei ahora evalúan organizarse para defenderse de las consecuencias del mismo programa que acompañaron.

Siete gobernadores que hasta ahora han mantenido una relación de acompañamiento o negociación con la Casa Rosada mantuvieron una reunión virtual para analizar desafíos comunes y evaluar una eventual articulación política conjunta.

El dato, que no fue oficializado, expone una señal de alerta para el Gobierno nacional: incluso los mandatarios considerados “aliados” buscan fortalecer su poder de negociación frente al ajuste impulsado por la administración libertaria.

Del encuentro participaron Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Todos comparten una característica: han acompañado iniciativas clave del oficialismo en el Congreso, aunque sin integrarse formalmente al espacio político de Milei.

El objetivo de la reunión habría sido avanzar en la conformación de un nuevo bloque de gobernadores que actúe coordinadamente ante la Nación. La movida, aunque presentada como un intercambio sobre “desafíos comunes”, deja entrever una necesidad concreta: equilibrar la asimetría de poder frente a un Ejecutivo que ha recortado transferencias, endurecido la negociación fiscal y centralizado decisiones estratégicas.

El eventual armado no implicaría una ruptura con la Casa Rosada, sino más bien un intento de institucionalizar la negociación. En un contexto donde el Gobierno nacional promueve el ajuste del gasto público y redefine el esquema de coparticipación de hecho —a través de recortes y redefiniciones presupuestarias— las provincias buscan evitar quedar aisladas en tratativas individuales que las debiliten.

La posible participación de varios de estos mandatarios en el Argentina Week, previsto en Nueva York del 9 al 12 de marzo, también revela otra dimensión del movimiento: la necesidad de proyectar previsibilidad y captar inversiones en un escenario económico incierto.

Sin embargo, esa estrategia externa contrasta con la fragilidad interna de las cuentas provinciales, cada vez más tensionadas por la caída de recursos y la retracción de la actividad.

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