5 de septiembre de 2026

Gaza: animales venenosos y plagas se suman a la crisis humanitaria que sufren los desplazados

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido especialmente sobre el riesgo de mordeduras de serpientes, en un contexto marcado por el hacinamiento, la falta de infraestructura y unas condiciones sanitarias cada vez más deterioradas.

La presencia de serpientes, escorpiones, roedores e insectos se ha convertido en un nuevo peligro para miles de personas desplazadas en la Franja de Gaza, que aseguran encontrar estos animales dentro y en los alrededores de las precarias tiendas donde permanecen refugiadas.

De acuerdo con una evaluación del Grupo de Refugio en Palestina, liderado por el Consejo Noruego para los Refugiados y coordinado junto con la Organización Internacional para las Migraciones, cerca de 1,98 millones de personas —equivalentes al 94% de la población de Gaza— requieren asistencia vinculada con refugio y artículos esenciales.

La situación es aún más crítica si se considera que el 84% de los hogares enfrenta restricciones consideradas muy graves en sus condiciones de vida, según información difundida en agosto de 2026 por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

La presencia de animales y plagas forma parte de la rutina diaria de muchas familias desplazadas. Saber Abu Alajin, quien vive en las inmediaciones de Deir al Balah, revisa cada noche la manta y la esterilla antes de que sus familiares se acuesten. La tarea se ha convertido en una medida de precaución para evitar encontrarse con algún animal oculto.

Para muchos desplazados, ratas, insectos, escorpiones y serpientes dejaron de ser una aparición ocasional y pasaron a formar parte del entorno cotidiano de los campamentos.

Un reporte de OCHA publicado el 3 de julio de 2026 identificó roedores y parásitos externos en el 83% de los lugares de desplazamiento evaluados. A este problema se suman aguas residuales en las calles, acumulación de residuos y zonas con agua estancada, factores que favorecen la aparición y expansión de plagas.

El mismo documento advierte que los servicios destinados al manejo de estos problemas apenas alcanzaban al 34% de los emplazamientos analizados, por lo que numerosas familias permanecían sin controles o asistencia periódica.

La situación ya había sido documentada meses antes. Una evaluación publicada por OCHA el 17 de abril registró roedores o plagas de manera recurrente en 1.326 de los 1.644 sitios examinados, es decir, en aproximadamente el 81%. En esos lugares se encontraban alrededor de 1,45 millones de personas.

Además, desde comienzos de 2026, los organismos asociados al Grupo de Salud habían registrado más de 70.000 casos relacionados con roedores y parásitos externos.

Aunque estos registros no permiten establecer cuántas serpientes y escorpiones existen en los campamentos, sí muestran la dimensión de la crisis ambiental y sanitaria que acompaña a la emergencia humanitaria.

Ante este escenario, la OMS difundió recomendaciones específicas para prevenir y atender los envenenamientos provocados por mordeduras de serpientes entre la población desplazada de Gaza.

El organismo señala que las características de los refugios temporales, los continuos desplazamientos, el hacinamiento y la necesidad de permanecer en espacios abiertos incrementan las posibilidades de contacto con estos animales.

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