Fuerte temporal provocó graves inundaciones en Tucumán
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene en vigencia el alerta naranja para toda la provincia, lo que indica la posibilidad de más precipitaciones en las próximas horas.

Una intensa tormenta que azotó la capital tucumana en la mañana de este sábado ha dejado a su paso un panorama desolador: calles anegadas, caos de tránsito, cortes de electricidad, vehículos arrastrados por la corriente y árboles caídos.
De acuerdo con reportes del diario La Gaceta, en solo un día San Miguel de Tucumán ha recibido 130 milímetros de lluvia, una cantidad equivalente a la que normalmente se espera durante todo el mes de marzo. Esta inusual acumulación de agua ha llevado a que numerosas arterias de la ciudad queden completamente inundadas, dificultando tanto la circulación vehicular como peatonal y generando situaciones de riesgo para los habitantes.
Uno de los incidentes más graves fue el desborde del río Santa María, lo que obligó a la Dirección Nacional de Vialidad a interrumpir el tránsito en un extenso tramo de la ruta nacional 40. «Por el desborde del río Santa María, se encuentra interrumpido al tránsito sobre la ruta nacional 40, en el tramo que se extiende desde la intersección con la ruta provincial 357 y Colalao del Valle», comunicó el gobierno de Osvaldo Jaldo a través de su cuenta en la red social X.
Ante esta situación de emergencia, el gobierno municipal de San Miguel de Tucumán ha instado a los ciudadanos a permanecer en sus hogares y evitar salir durante la tormenta. Se recomendó también no circular por zonas anegadas, desenchufar artefactos eléctricos y no sacar residuos a la calle para evitar obstrucciones en los desagües.
Las autoridades han confirmado que varias familias han sido evacuadas en localidades como Banda del Río Salí y Las Talitas, y se ha brindado asistencia a vecinos afectados en zonas de Lules y La Rinconada. La magnitud de la tormenta ha motivado a muchos usuarios de redes sociales a compartir impactantes imágenes y videos, entre ellos uno que muestra una garrafa en llamas siendo arrastrada por la corriente, lo que representa un grave peligro para los transeúntes y las comunidades cercanas.
La situación sigue siendo monitoreada por las autoridades locales, quienes trabajan para restablecer la normalidad en la provincia y mitigar los efectos de este fenómeno climático sin precedentes. Mientras tanto, los tucumanos permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevas lluvias.
