3 de febrero de 2026

Fenómeno magnético: el «caos tecnológico» que podría desatarse en las próximas horas

La NASA advirtió sobre la evolución de la Anomalía Magnética del Atlántico Sur (AMAS), un fenómeno geofísico persistente que implica un debilitamiento del campo magnético terrestre en una amplia región que abarca a América del Sur. Argentina, junto con Brasil, Bolivia y Paraguay, se encuentra dentro del área más afectada, lo que incrementa la exposición de satélites y sistemas tecnológicos a partículas cargadas provenientes del espacio.

La AMAS es definida por la comunidad científica como una “depresión” o “abolladura” en el campo magnético de la Tierra, que reduce la capacidad del planeta para desviar la radiación solar y cósmica. Esta vulnerabilidad no es nueva, pero estudios recientes —basados en datos de los satélites Swarm e ICO— confirmaron que desde 2020 la anomalía se fragmentó en dos núcleos diferenciados, un cambio que complejiza su seguimiento y proyección a futuro.

El debilitamiento del campo magnético no representa un riesgo directo para la salud humana a nivel biológico, pero sí tiene consecuencias relevantes para la infraestructura tecnológica. La mayor penetración de radiación puede interferir en los circuitos electrónicos, generar errores en sensores satelitales y afectar la precisión de los sistemas de navegación y posicionamiento global.

En este contexto, Argentina ocupa una posición crítica dentro del fenómeno, ya que se encuentra en una de las zonas donde la intensidad de la anomalía es mayor. Esta situación incrementa la probabilidad de interferencias en señales de radio y televisión, fallas intermitentes en servicios de GPS y un mayor desgaste de equipos electrónicos que no cuentan con blindaje adecuado frente a la radiación.

El llamado “caos tecnológico” al que refieren algunos especialistas no implica un colapso inmediato, sino un escenario de vulnerabilidad creciente. Sistemas clave como la aviación, las telecomunicaciones, las redes eléctricas y los servicios satelitales quedan más expuestos a errores impredecibles, especialmente durante eventos solares intensos que potencian los efectos de la anomalía.

Frente a este escenario, empresas tecnológicas, agencias espaciales y gobiernos comenzaron a reforzar protocolos de monitoreo y contingencia. Sin embargo, los expertos advierten que no existe una solución técnica inmediata para revertir el fenómeno, ya que se trata de un proceso natural vinculado a la dinámica interna del planeta.

Finalmente, aunque la salud humana no está amenazada de forma directa, los científicos subrayan que las fallas en sistemas médicos, de transporte o de comunicación —altamente dependientes de tecnología— pueden tener consecuencias indirectas graves. Por ese motivo, recomiendan mantener una vigilancia constante, fortalecer la infraestructura crítica y seguir las alertas oficiales para reducir el impacto de este evento geomagnético en expansión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © Todos los derechos reservados. | Newsphere por AF themes.