Estonia asegura que el envío de tropas de la Coalición de Voluntarios no debilitará el flanco este de la OTAN
En declaraciones realizadas tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en Bruselas, Karis aseguró que el tema está siendo debatido en conjunto con la alianza.

El presidente de Estonia, Alar Karis, manifestó este miércoles que su país no está preocupado en exceso por la posible movilización de fuerzas de disuasión por parte de la OTAN para garantizar la seguridad en Ucrania, a pesar de que dicha acción podría afectar el flanco oriental de la alianza militar.
Estonia, un pequeño estado báltico que forma parte de los 30 países que integran la Coalición de Voluntarios, ha expresado su disposición a enviar tropas a las zonas de no contacto en Ucrania, en el marco de una fuerza internacional de seguridad en caso de un alto el fuego con Rusia. Lituania y Letonia también han manifestado su interés en participar, aunque esta última ha condicionado su contribución al nivel de apoyo que pueda ofrecer Washington.
Por su parte, Polonia —que comparte frontera con el enclave ruso de Kaliningrado y Bielorrusia, aliado de Moscú— ha informado que no participará en estas misiones, argumentando que necesita mantener sus tropas en el país para garantizar la protección de sus fronteras. Sin embargo, el presidente estonio aclaró que la proximidad a Rusia no es la única preocupación: “Sabemos que las armas modernas pueden volar muy rápido en otras partes de Europa”.
Karis expresó su confianza en que las tropas estadounidenses permanecerán en Europa, no solo en las fronteras, sino también en países como Alemania y Polonia. “Discutimos esto con el secretario general para convencer a los estadounidenses y darnos tiempo para fortalecer nuestras propias capacidades”, afirmó.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también minimizó las inquietudes, señalando que aunque la organización no tiene un papel directo en las garantías de seguridad para Ucrania, participa discretamente en las discusiones para optimizar el uso de recursos y evaluar el impacto en los planes de la alianza. Actualmente, unos 80.000 soldados estadounidenses están estacionados en Europa, aunque se anticipa una reducción en las tropas estadounidenses en el continente debido a la política de Washington hacia el Indo-Pacífico, cuyos detalles se esperan antes de fin de año.
Mientras tanto, los países europeos presionan a Estados Unidos para aclarar su participación en las garantías de seguridad para Ucrania, en medio de un contexto de creciente tensión y preparación militar en la región. La próxima semana, la situación será nuevamente abordada en una reunión con el comandante supremo aliado en Europa.
