España y Portugal viven una ola de incendios que provoca evacuaciones masivas
Los fuegos forestales que afectan a la Península Ibérica han obligado a evacuar comunidades y a desplegar un vasto dispositivo de emergencia en España y Portugal, mientras la ola de calor mantiene intensas temperaturas.

En España, el presidente Pedro Sánchez recorrió las zonas afectadas en Orense y León para reunirse con responsables de emergencias y coordinar las operaciones, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
En una rueda de prensa, Sánchez subrayó que las próximas horas serán decisivas y prometió apoyo para sofocar los incendios, entre ellos 500 efectivos militares más. El titular aseguró que la movilización de cuerpos de protección civil podría ser la más grande de su historia en Europa y adelantó la posibilidad de impulsar un pacto de Estado para adaptar el país al cambio climático.
Durante la visita, también se reunió con el presidente de la Xunta de Galicia y con autoridades regionales, y anunció que continuará visitando otras zonas afectadas la próxima semana.
Las temperaturas elevadas han dejado a Galicia, León y Cáceres en alerta, con trece focos activos en la región. En total, los incendios ya han consumido más de 115.000 hectáreas, siendo Galicia la más afectada, con más de 50.000 hectáreas arrasadas, principalmente en la provincia de Orense. En Salamanca, al menos 575 residentes de varios pueblos tuvieron que abandonar sus hogares.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, se han desplegado más de 13.600 miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para combatir las llamas. AEMET advierte que las temperaturas continuarán siendo extremadamente altas al menos hasta el lunes, con posibles máximas cercanas a los 44 grados en las zonas afectadas.
En Portugal, la respuesta también es significativa: más de 3.200 bomberos lucharon el domingo contra nueve incendios de gran magnitud, concentrados sobre todo en Arganil y Sátão. Los incendios han dejado al menos una víctima mortal y varios heridos. En total, se han quemado alrededor de 139.000 hectáreas, cifra que duplica a la registrada en el mismo periodo de 2024 y que representa un crecimiento notable en tan solo dos días de esta semana.
El Gobierno luso solicitó ayuda al Mecanismo de Protección Civil de la UE, y se espera la llegada, el lunes, de dos aviones Fire Boss para reforzar las labores de extinción. Portugal continúa en estado de alerta mientras las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando recursos para contener los focos activos.
