Escándalo: Mientras ajusta en salud y educación, el gobierno de Milei gasta $240 millones en redes sociales en China
Esta polémica contratación expone las contradicciones del discurso oficial: mientras Milei predica ajuste, austeridad y eliminación del gasto público innecesario, su gobierno autoriza una erogación millonaria en redes sociales en un contexto de profunda crisis.

En plena crisis económica y con recortes en áreas sensibles como educación y salud, el gobierno de Javier Milei decidió destinar casi $240 millones para la gestión de redes sociales en China, en una contratación que genera fuertes cuestionamientos sobre la transparencia y la necesidad real del gasto.
El Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros, adjudicó un contrato por USD 195.000 a la empresa Puken Media S.A. para la apertura y administración de los perfiles de «Visit Argentina» en plataformas chinas como Weibo, Red y WeChat, consignó la Agencia NA. La licitación se llevó a cabo bajo la modalidad de «Compulsa Abreviada por Monto Internacional», pero la falta de competencia en la adjudicación levanta sospechas: solo una empresa presentó oferta y fue aceptada sin objeciones.
El detalle del contrato desglosa USD 15.000 para abrir cuentas en redes sociales y USD 180.000 para administrarlas durante un año. Sin embargo, expertos en comunicación digital advierten que el monto es exorbitante, dado que servicios similares suelen costar una fracción de esa cifra.
Contradicciones y negocios con China
El escándalo toma aún más dimensión si se tiene en cuenta el viraje discursivo de Milei respecto a China. Durante su campaña, el mandatario sostuvo que «con los comunistas no se negocia», pero en noviembre de 2024 estrechó la mano de Xi Jinping en el G20 de Río de Janeiro y reafirmó acuerdos comerciales y financieros con el gigante asiático. Ahora, no solo hace negocios con China, sino que destina cientos de millones de pesos del Estado para fortalecer la presencia argentina en sus redes sociales.
Mientras tanto, en Argentina, las universidades sufren recortes, se paralizan obras en hospitales y se ajustan programas culturales, pero la administración libertaria considera prioritario gastar una fortuna en la gestión de redes sociales en un país extranjero.
Falta de transparencia y justificación
Otro punto que genera preocupación es la ausencia de información clara sobre el impacto de esta inversión. En los documentos de adjudicación no se detallan métricas concretas ni mecanismos de control, lo que plantea la pregunta: ¿cómo se medirá la efectividad de este gasto?
El contrato establece que la empresa deberá entregar informes mensuales, pero sin una auditoría estricta, no hay garantías de que la inversión logre un beneficio real para el turismo argentino. En la práctica, el Estado podría estar despilfarrando millones sin ninguna certeza de retorno.
