Entre promesas y dudas: el Gobierno defendió su plan económico ante empresarios
El AmCham Summit dejó en evidencia una tensión persistente: mientras el Gobierno insiste en un relato de mejora inminente, los datos recientes y la cautela empresarial reflejan que la recuperación aún no logra consolidarse en la percepción ni en la dinámica real de la economía.

En el marco del AmCham Summit 2026, el Gobierno buscó reafirmar su estrategia económica ante el empresariado, aunque el mensaje quedó atravesado por un dato incómodo: la inflación de marzo volvió a acelerarse y cortó la tendencia descendente que el oficialismo venía destacando.
El encuentro, organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, reunió a referentes del llamado “círculo rojo” en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Allí, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo defendieron el rumbo oficial, con un discurso centrado en expectativas de crecimiento y estabilidad a mediano plazo.
Sin embargo, la jornada estuvo condicionada por la difusión previa del dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que informó una inflación mensual del 3,4%, acumulando once meses sin bajas. Aunque Caputo ya había anticipado el número, su confirmación reforzó las dudas sobre la solidez del proceso de desinflación.
Durante su exposición, el ministro insistió en que el fenómeno inflacionario responde a factores monetarios y lo vinculó con tensiones previas al calendario electoral, como la dolarización de carteras y la caída en la demanda de dinero. Aun así, sostuvo una visión optimista y aseguró que el país atravesará “los mejores 18 meses en décadas”, una afirmación que generó escepticismo en parte del sector privado.
Entre los asistentes, las reacciones oscilaron entre el respaldo general al rumbo y la cautela frente a la falta de resultados concretos en la economía cotidiana. El CEO de JP Morgan en Argentina, Facundo Gómez Minujín, evitó convalidar el pronóstico oficial y advirtió que el país aún se encuentra en una etapa de estabilización, atravesada por tensiones recientes que ya habían impactado en la inflación hacia fines del año pasado.
Esa mirada más prudente también se replicó en conversaciones informales entre empresarios, quienes señalaron que, si bien se ordenaron variables macroeconómicas, ese proceso todavía no se traduce en mejoras visibles a nivel micro. Desde el sector industrial, incluso, reaparecieron reclamos históricos como la reducción de la presión impositiva y mayores incentivos para la inversión.
En paralelo, la titular de AmCham, Mariana Schoua, planteó la necesidad de articular esfuerzos entre el Estado y el sector privado, y remarcó la importancia de profundizar la inserción internacional del país, especialmente en su vínculo estratégico con Estados Unidos.
El componente político también atravesó el evento. Milei volvió a respaldar públicamente a su vocero, Manuel Adorni, en medio de cuestionamientos, mientras que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, trasladó parte de la responsabilidad al contexto internacional y exhortó a los empresarios a movilizar capitales hacia la inversión productiva.
En ese marco, Bullrich llamó a “sacar los dólares del colchón” y apostar por la economía local, al tiempo que defendió las reformas impulsadas en el Congreso y destacó la importancia de acuerdos bilaterales —particularmente con Estados Unidos— como herramienta para generar previsibilidad y ampliar mercados.
