En su discurso en la ONU, Gustavo Petro volvió a apuntar contra Javier Milei
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a criticar a su homólogo argentino, Javier Milei, durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas este martes.

Petro, sin mencionar directamente a Milei, se refirió a la célebre frase del presidente argentino, afirmando: «Gritan ‘¡Viva la libertad carajo!’ pero esa libertad solo beneficia al 1% más rico de la población mundial, cuya mentalidad mercantil nos conduce a la destrucción del medio ambiente y de la vida».
La semana pasada, el mandatario colombiano ya había dirigido sus críticas hacia Milei, denunciando el ajuste y la represión a los jubilados en Argentina. «Los están golpeando con gases, les dan palizas, los arrastran por las calles. Se les trata como parias que merecen el encierro. Ahí no hay libertad», declaró.
La tensión entre ambos líderes se intensificó poco después de la llegada de Milei a la presidencia, cuando este último calificó a Petro de «asesino terrorista».
En su discurso, Petro subrayó que Colombia está comprometida con la lucha contra el cambio climático y la transición hacia energías limpias. Aseguró que «el 1% más rico del planeta es responsable de la crisis climática que avanza» y se opone a la eliminación del petróleo, ya que eso amenazaría su riqueza.
El colombiano también criticó a los políticos, incluidos los presidentes de las naciones más influyentes, por su sumisión a este grupo privilegiado. «Ellos financian campañas, controlan los medios de comunicación y ocultan la verdad científica», afirmó.
Además, Petro condenó la guerra en Gaza y los bloqueos económicos a Cuba y Venezuela, señalando que «la oligarquía global permite la violencia contra civiles y utiliza el poder de destrucción para mantener su dominio».
Finalmente, advirtió sobre el peligro que representa esta oligarquía para la humanidad: «La política ha abandonado la idea de libertad y democracia. La pregunta que surge desde esta tribuna es si los pueblos lo permitirán. Ya no hay tiempo; debemos elegir entre la vida y la codicia, entre la humanidad y el capital».
