30 de mayo de 2026

El Salario Mínimo solo cubre un cuarto de las necesidades básicas, está a 82 puntos por debajo de la inflación

En septiembre de 2024, una familia tipo en Argentina necesitó casi un millón de pesos para satisfacer sus necesidades básicas, pero el salario mínimo solo pudo cubrir un 27,5% de esa cifra, evidenciando una creciente brecha entre los ingresos y los precios en el país.

El Salario Mínimo Vital y Móvil ha experimentado un aumento del 71,8% entre enero y septiembre de 2024, sin embargo, este incremento se queda corto frente a la inflación acumulada del 101,6% en el mismo periodo. Esto ha resultado en una notable pérdida del poder adquisitivo, especialmente afectando a los sectores de menores ingresos.

Comparando con el año anterior, el salario mínimo ha pasado de $118.000 en septiembre de 2023 a $268.056,50 en el mismo mes de 2024, lo que representa un incremento del 127%. No obstante, la inflación interanual fue del 209%, marcando una diferencia de 82 puntos porcentuales que refleja la disminución del valor real del salario.

La canasta básica total alcanzó en septiembre los $964.620, lo que implica un aumento del 201,9% respecto al año anterior. Por su parte, la canasta alimentaria subió un 189,13%, llegando a $428.720. Esta situación resalta la insuficiencia del ingreso mínimo, que solo cubre el 62,2% de la canasta alimentaria.

Además, el impacto de esta crisis se extiende al empleo no registrado, cuyo salario se redujo en un 29,5% durante el primer semestre del año en comparación con el anterior, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Las paritarias estancadas en el sector privado desde julio también han contribuido a la falta de recuperación del salario real, generando un panorama de estancamiento económico, según el economista Federico Pastrana.

La situación actual plantea un desafío significativo para los trabajadores argentinos, que enfrentan dificultades crecientes para satisfacer sus necesidades básicas en un contexto de alta inflación y salarios que no logran mantener el ritmo.

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