El poderoso ‘Niño Godzilla’ en el Pacífico podría marcar un récord histórico y afectar también a Europa
Más allá de su nombre popular, el ‘Niño Godzilla’ representa un fenómeno climático que tiene el potencial de alterar significativamente el clima global, incluyendo en Europa y España, demostrando una vez más cómo las perturbaciones en un extremo del planeta pueden tener repercusiones en toda la Tierra.

Un imponente fenómeno atmosférico conocido como el ‘Niño Godzilla’ se está formando en las aguas del Océano Pacífico, y los expertos apuntan a que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados hasta ahora.
Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), existe más del 90% de probabilidad de que este evento alcance una etapa «muy fuerte» durante el próximo otoño e invierno, lo que ha llevado a popularizar el apodo, que aunque no es oficial, refleja su magnitud apocalíptica.
Este fenómeno no solo inquieta a los científicos por su enorme escala, sino también por sus posibles impactos globales. Estudios del Climate Impact Lab estiman que, entre junio de 2026 y febrero de 2027, habría unas 451.000 muertes extra relacionadas con olas de calor en todo el mundo, en comparación con un año típico, con un incremento de unas 239.000 en los meses de septiembre a febrero. Aunque estas cifras son proyecciones estadísticas y no predicen muertes directas, ilustran el potencial dramático del episodio climático.
La NOAA también indica que hay un 75% de probabilidades de que, entre octubre y diciembre, el Índice Oceánico de El Niño Relativo (RONI) supere los +2,5ºC, superando cualquier récord desde 1950 y señalando una intensidad sin precedentes. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) coincide en que el fenómeno seguirá fortaleciéndose y podría alcanzar su pico a finales de 2026, con casi total certeza de que persistirá hasta febrero de 2027.
Pero, más allá del Pacífico, surge la duda: ¿qué efectos tendrá este ‘Niño Godzilla’ sobre el clima en Europa, incluido España? Aunque no existe un reconocimiento oficial del término, se sabe que episodios extremos de El Niño pueden influir en condiciones meteorológicas en distintas partes del mundo, causando cambios en patrones de lluvias, temperaturas y tormentas incluso a miles de kilómetros de distancia.
El fenómeno, que toma su nombre de la historia de los pescadores sudamericanos que observaban las anomalías en las aguas del Pacífico en Navidad, es la fase cálida de un ciclo conocido como ENSO, caracterizado por temperaturas anormalmente altas en la superficie del océano. Actualmente, las anomalías en el Pacífico son extraordinarias: en agosto, las temperaturas en la región Niño 3.4 estaban 1,8ºC por encima de lo normal, y las previsiones apuntan a que el RONI podría superar el +2,5ºC en los próximos meses, estableciendo un récord histórico.
