13 de septiembre de 2026

El peronismo redefine su estrategia en Buenos Aires: unidad, candidaturas y el fantasma de Milei

El peronismo bonaerense ingresó en una etapa de definiciones aceleradas tras la condena judicial a Cristina Fernández de Kirchner. Lejos de tratarse de una simple reorganización interna, el proceso expone tensiones latentes, urgencias electorales y el objetivo común de enfrentar el avance de Javier Milei, a quien los referentes del espacio identifican como el principal adversario político.

Con el calendario electoral marcando el ritmo y el desdoblamiento de fechas consolidado, las discusiones por la conformación de listas en la provincia de Buenos Aires se volvieron prioritarias para Unión por la Patria (UxP). Si bien los sectores coinciden en la necesidad de una estrategia común, las negociaciones avanzan entre postergaciones, ausencias llamativas y tensiones no resueltas.

El gobernador Axel Kicillof emergió como figura articuladora dentro del oficialismo bonaerense. En una entrevista reciente, convocó a todos los sectores del peronismo a una mesa de trabajo para acordar listas unificadas, con un mensaje claro: nadie debe imponerse sobre otro, y el adversario a enfrentar es Milei. La convocatoria, según trascendió, busca representar a todas las corrientes internas, aunque no incluirá a las principales figuras nacionales ni a Kicillof en persona.

Desde La Plata, recalcan que la selección de candidaturas no se definirá de manera aritmética ni por acuerdos cupulares, sino que apuntará a postulantes con arraigo territorial, capacidad de diálogo transversal y representación sectorial. En ese esquema, intendentes y referentes con vínculos en lo local toman protagonismo, y ya se baraja la posibilidad de realizar encuestas para ordenar la oferta.

Fricciones con el MDF y ausencias que pesan

Una de las principales tensiones en las últimas horas fue la ausencia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde directamente a Kicillof, en la reunión clave del PJ y el Frente Renovador en la sede de Matheu. Aunque se intentó minimizar el hecho asegurando que el MDF es una línea interna y no un partido independiente, la exclusión fue interpretada en algunos sectores como una señal de disputa por los espacios de decisión.

El MDF, por su parte, continúa con su agenda de plenarios seccionales de cara a los comicios de septiembre y octubre. El gobernador ya habría definido el perfil de sus representantes en la mesa de unidad, con un esquema más técnico que político: intendentes, legisladores y algunos funcionarios, sin participación de figuras rimbombantes.

Massa insiste con la unidad y pide renovación

Sergio Massa, todavía activo dentro del Frente Renovador, también se movió en busca de acuerdos. Tras el fallo de la Corte Suprema contra CFK, el exministro redobló su propuesta de construir un frente amplio, que incluya desde el kirchnerismo hasta el MDF. En un encuentro virtual con referentes nacionales del FR, Massa reiteró su pedido de renovación generacional y puso sobre la mesa la necesidad de incluir a todos, pero también de ordenar los liderazgos.

Desde su entorno sugieren que ve lógico que Kicillof conduzca la campaña bonaerense, pero con espacios negociados que incluyan figuras fuertes para una elección que tendrá resonancia nacional. En línea con eso, Massa volvió a plantear una agenda de campaña que incluya temas como empleo, seguridad, pymes y el interior productivo. Además, remarcó que la disputa electoral también se juega en las redes: “El peronismo será militante digital o no será”, ironizó.

Una carrera contrarreloj

Mientras se multiplican las reuniones, los aplazamientos sin explicaciones y los movimientos tácticos de cada sector, en el peronismo bonaerense reina una certeza: el tiempo apremia. La estructura jurídica para formalizar alianzas debe cerrarse pronto, y las diferencias internas deben saldarse con pragmatismo para evitar fugas o fracturas.

El dilema de fondo atraviesa toda la discusión: ¿cómo equilibrar liderazgos, representación territorial y unidad, en un escenario donde el avance de Milei impone una polarización ineludible? En palabras de un dirigente de La Plata: “Más allá de las diferencias, el enemigo es Milei. Necesitamos que su modelo no cruce las fronteras de la provincia. Para eso, tenemos que estar todos juntos”.

El desafío está planteado: el peronismo busca reordenarse sin perder volumen, sin desatar disputas internas irreversibles, y con el objetivo de ofrecer una alternativa competitiva que trascienda las internas y sintonice con un electorado golpeado por la crisis económica y desencantado con la política tradicional.

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