El Gobierno vuelve a poner a Malvinas en el centro de su agenda y prepara una ofensiva legislativa
El Gobierno busca ordenar su estrategia sobre Malvinas, acelerar el tratamiento de sus reformas económicas y avanzar sobre las reglas del sistema político.

La Mesa Política del gobierno de Javier Milei volverá a reunirse este martes en la Casa Rosada con Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, como anfitriona.
El encuentro tendrá como principal eje la cuestión de las Islas Malvinas y el diseño de una estrategia que combine las dimensiones diplomática, legislativa y de defensa del histórico reclamo argentino de soberanía.
La reunión incorporará esta vez al canciller Pablo Quirno y al ministro de Defensa, Carlos Presti, una señal de que el Ejecutivo busca darle mayor peso institucional a un tema que durante buena parte de la gestión de Milei permaneció en un segundo plano.
La discusión cobra relevancia luego de que el Presidente anunciara el envío al Congreso de un paquete de iniciativas relacionadas con Malvinas.
La decisión implica un giro dentro de la agenda oficial. Después de haber evitado durante años profundizar el conflicto diplomático en torno a la soberanía —en parte por la admiración que Milei manifestó hacia Margaret Thatcher, la primera ministra británica durante la Guerra de Malvinas—, el Gobierno volvió a presentar la reivindicación argentina como una cuestión estratégica y prioritaria ante la comunidad internacional.
El desafío para el Ejecutivo será convertir esa definición política en una estrategia concreta que pueda sostenerse tanto en el Congreso como en el frente diplomático.
La incorporación del canciller y del titular de Defensa apunta precisamente a coordinar esos distintos ámbitos y evitar que el reclamo quede reducido a una declaración política sin consecuencias institucionales.
Pero la agenda de la Mesa Política no se limitará a Malvinas. Los principales dirigentes del oficialismo también analizarán el avance de las reformas que el Gobierno impulsa en el Congreso, entre ellas la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y una nueva versión de la denominada Ley de Inocencia Fiscal.
Ambas iniciativas ya obtuvieron media sanción en la Cámara de Diputados y ahora enfrentan el desafío del Senado, donde el oficialismo deberá negociar para conseguir los votos necesarios para convertirlas en ley.
En paralelo, la reforma política aparece como otro de los objetivos centrales del Ejecutivo. En la última reunión de la Mesa Política realizada en la Casa Rosada comenzó a tomar fuerza la posibilidad de eliminar las Primarias Abiertas,
Simultáneas y Obligatorias (PASO), una modificación que podría alterar de manera significativa las reglas electorales y la dinámica interna de los partidos.
Según fuentes vinculadas al encuentro, el tratamiento de la reforma política comenzaría el 15 de septiembre en las comisiones del Senado. En ese paquete también aparecen iniciativas vinculadas con Ficha Limpia y modificaciones al régimen de financiamiento de los partidos políticos.
