2 de mayo de 2026

Alejandro Catterberg : “El Gobierno se confió tanto que empezó a matarse internamente”

Según su diagnóstico, difundido en una charla organizada por el Rotary Club de Buenos Aires, la administración de Javier Milei “se confió tanto en los últimos meses que empezó a matarse internamente”, y hoy enfrenta un escenario donde la gestión se ve limitada por un Congreso adverso y gobernadores desafiados.

El analista político Alejandro Catterberg advirtió que la derrota del Gobierno en las elecciones bonaerenses no se explica tanto por la economía, sino por un cúmulo de errores políticos internos.

Catterberg sostuvo que la raíz de la caída es política: “Hace cinco meses parecía que el Gobierno se llevaba todo por delante. Pero luego vino el desorden interno, los ataques para pelarse con todos, las derrotas en el Congreso, los casos de corrupción. Entonces la solución es política”.

El analista explicó que la atomización del mapa político permitió a Milei transitar su primer año y medio con relativa tranquilidad, pero este año la dinámica se quebró por “errores de soberbia o sobrestimación de sus fuerzas”. Uno de los fallos más importantes, según Catterberg, fue no convertir en acuerdos electorales los pactos políticos con gobernadores: “La Libertad Avanza debía competir donde se podía ganar y acordar donde no se podía, pero se impuso la línea de armar en todas las provincias y comenzó a cambiar la dinámica. En Corrientes era obvio que tenía que haber un acuerdo, solo cerró en Chaco. A partir de ahí perdió el control del Congreso, los vetos generaron daño popular y lo pusieron en el lado insensible”.

El resultado, explicó, se reflejó claramente en la provincia de Buenos Aires: “En vez de ser derrotado por tres o cuatro puntos fue por 14. En el momento que rompió con los gobernadores perdió más de cuatro puntos a nivel nacional. En octubre va a sumar más de 40% en las cuatro provincias con acuerdo, en el resto se va a quedar en 30 y pico”.

De cara a la etapa que viene, Catterberg recomendó al Gobierno dar señales de gobernabilidad, ordenar la interna y mostrar capacidad de cambiar la dinámica. También señaló que la gestión deberá ceder algo de “superávit por gobernabilidad”, ya que no podrá gobernar tres años sin un Presupuesto propio.

“No es un game over para el Gobierno, pero va a tener que seguir gobernando de acá en más sin mayoría de apoyo popular, algo que igualmente está pasando en todo el mundo”, concluyó el analista.

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