El Gobierno recorta la base de aportes sindicales por decreto y redefine el financiamiento de los gremios
En una nueva medida que impacta de lleno en el esquema de financiamiento sindical, el Gobierno nacional modificó por decreto la forma en que se calcularán los aportes destinados a los gremios. A partir de esta decisión, conceptos como horas extras, aguinaldo, bonos, premios y otros ingresos extraordinarios dejarán de integrar la base sobre la que se realizan las retenciones a los trabajadores.

La medida quedó oficializada mediante el Decreto 612/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. La norma introduce cambios al Decreto 199/88 luego de semanas de conversaciones entre la administración nacional y la Confederación General del Trabajo (CGT), en un contexto de permanente tensión por la reforma laboral.
El texto establece que, de ahora en adelante, el cálculo de los aportes sindicales deberá realizarse únicamente sobre el salario básico fijado por convenio colectivo y sobre aquellas sumas remunerativas que sean normales, habituales y de pago mensual. Con esta redefinición, el Ejecutivo busca limitar la base imponible utilizada para financiar a las organizaciones gremiales.
En consecuencia, quedarán excluidos del cálculo conceptos considerados de percepción excepcional o no permanente, entre ellos premios por productividad, bonos, participación en las ganancias, horas extras, sueldo anual complementario, plus vacacional, sumas no remunerativas y cualquier otro ingreso que no forme parte del salario mensual habitual del trabajador.
Desde el Gobierno sostienen que la modificación apunta a dar mayor previsibilidad al sistema y a adecuar el mecanismo de retención al salario permanente de cada empleado. Sin embargo, la decisión también implica una reducción en los recursos que perciben los sindicatos por esta vía, ya que las deducciones se realizarán sobre una base salarial más reducida.
La norma no modifica el límite del 2% establecido por la Ley 14.250 para los aportes sindicales, aunque sí altera el universo de conceptos sobre el cual se aplica ese porcentaje, lo que en la práctica disminuye el monto que recibirán las organizaciones gremiales.
Otro de los cambios introducidos por el decreto establece que las contribuciones patronales destinadas a los sindicatos y pactadas en convenios colectivos pasarán a regirse por las disposiciones del artículo 9 de la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales y su normativa reglamentaria.
La decisión representa un nuevo avance del Ejecutivo sobre el esquema laboral y sindical. Mientras el Gobierno argumenta que busca transparentar el sistema de aportes y limitar descuentos sobre ingresos extraordinarios, desde el movimiento obrero observan la medida como un nuevo recorte a las fuentes de financiamiento de los gremios, en medio de una relación cada vez más compleja entre la Casa Rosada y las centrales sindicales.
