El Gobierno anunció el regreso del Servicio Cívico
El Gobierno nacional anunció el regreso del Servicio Cívico en Valores, un programa destinado a jóvenes de entre 18 y 24 años que se encuentran fuera del sistema educativo y laboral.

La medida, que apunta a brindarles oportunidades de formación y reinserción social, se implementará en 11 provincias y no será ni militar ni obligatorio, según precisaron desde el Ejecutivo.
El retorno del programa fue confirmado por las ministras de Seguridad, Patricia Bullrich, y de Capital Humano, Sandra Pettovello, quienes destacaron la importancia de ofrecer a los jóvenes una alternativa para salir de la exclusión social y el riesgo de caer en actividades delictivas.
A través de su cuenta oficial en X (anteriormente Twitter), la ministra Bullrich expresó que el objetivo principal del programa es «sacar a los jóvenes de las calles y alejarlos del delito y la droga». Según sus palabras, se convocará a todos los jóvenes de entre 18 y 24 años que no trabajen ni estudien, con el fin de brindarles una formación que promueva la disciplina, el respeto y los valores cívicos.
“El Servicio Cívico en Valores ofrecerá formación en conjunto con la Gendarmería Nacional y en colaboración con el Ministerio de Capital Humano. Los jóvenes recibirán herramientas educativas y laborales para que puedan retomar sus estudios, acceder a un trabajo y, lo más importante, construir un futuro con orden y oportunidades reales”, aseguró Bullrich en su publicación.
El programa estará disponible en 11 provincias, y se llevará a cabo en un formato de formación integral, orientado a preparar a los participantes para el ingreso al mercado laboral o para continuar con su educación formal. Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que los jóvenes serán convocados por la Subsecretaría de Empleo y Formación Laboral, priorizando la proximidad a las sedes del programa, que estarán distribuidas en distintas provincias del país.
Al finalizar la capacitación, los jóvenes serán evaluados y orientados hacia oportunidades laborales o educativas, con el objetivo de promover su libertad individual y el desarrollo de su potencial. «Este programa tiene como meta ofrecerles una alternativa concreta a aquellos que más lo necesitan, dándoles la oportunidad de dar un giro en sus vidas», añadieron desde el Ministerio de Seguridad.
El Servicio Cívico en Valores: un regreso polémico
El Servicio Cívico en Valores fue implementado por primera vez en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, con el fin de brindarles a los jóvenes en situación de vulnerabilidad una formación ética, cívica y profesional. En aquel entonces, más de 1.200 jóvenes se inscribieron en el programa, que tuvo una duración de varios meses y se desarrolló en distintas sedes, principalmente en la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Río Negro y Santiago del Estero.
El programa fue dado de baja con la asunción de Alberto Fernández en 2019, debido a críticas sobre su enfoque y la controversia en torno a su vínculo con las fuerzas de seguridad, particularmente la Gendarmería Nacional. A pesar de los cuestionamientos, el regreso del servicio cívico ahora se enmarca en el contexto de la gestión actual, en un intento por reducir la exclusión social y generar oportunidades de integración para una de las fracciones de la juventud argentina más golpeada por la crisis económica.
¿Una alternativa efectiva?
El Servicio Cívico en Valores ha generado opiniones divididas desde su implementación inicial. Mientras que sus defensores argumentan que es una herramienta necesaria para ofrecer formación y orientación a jóvenes en situación de vulnerabilidad, los detractores señalan que el enfoque podría ser más inclusivo y menos punitivo. Además, algunos critican la relación del programa con las fuerzas de seguridad, sugiriendo que podría haber un riesgo de militarización en la formación de los jóvenes.
Para los funcionarios del Gobierno, la nueva versión del programa busca garantizar la no militarización del mismo. Se enfatiza que el objetivo es brindar a los jóvenes herramientas educativas y laborales, sin un enfoque castrense. De hecho, se descarta la obligatoriedad de la participación y se asegura que la formación será en valores cívicos, pero sin una estructura estrictamente militar.
A pesar de la polémica, el regreso del Servicio Cívico en Valores busca ofrecer una solución a la creciente preocupación por el desempleo juvenil y el incremento de la marginalidad en diversos sectores de la sociedad argentina. Será necesario, sin embargo, evaluar su impacto en el corto y mediano plazo para determinar si efectivamente se logra una reinserción significativa de los jóvenes en el sistema educativo y laboral.
