El Gobierno abre la puerta a los free shops terrestres, con compras sujetas a límites aduaneros
Sin embargo, el beneficio para los consumidores estará condicionado por las mismas restricciones aduaneras que ya rigen para el ingreso y egreso de mercaderías del país.

El Gobierno nacional oficializó la creación de tiendas libres de impuestos en pasos fronterizos terrestres, una medida que busca replicar el modelo de los free shops de los aeropuertos internacionales y que, según el Ejecutivo, apunta a fortalecer la actividad comercial en las zonas limítrofes.
La iniciativa quedó formalizada a través del Decreto 438/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. La norma incorpora a la legislación argentina una resolución aprobada años atrás en el ámbito del Mercosur y establece el marco legal para la venta minorista de productos nacionales e importados en áreas fronterizas.
Si bien la medida habilita la comercialización de bienes sin la carga de determinados impuestos, las compras no serán ilimitadas. Los viajeros que ingresen o salgan del país deberán respetar las franquicias, topes monetarios, cantidades permitidas y frecuencias establecidas por el régimen de equipaje del Código Aduanero. En otras palabras, el acceso a productos más baratos estará condicionado por los mismos controles que actualmente regulan el movimiento de mercaderías entre países.
La fiscalización quedará bajo la órbita de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo que tendrá la responsabilidad de verificar el cumplimiento de las restricciones y evitar que las operaciones tengan fines comerciales.
Según el decreto, los free shops podrán instalarse únicamente en pasos fronterizos habilitados o en sectores especialmente autorizados donde sea posible realizar controles aduaneros. Además, los operadores deberán obtener una doble aprobación: una autorización previa del Ministerio de Economía y una habilitación específica otorgada por ARCA.
Aunque el Gobierno sostiene que la medida busca equiparar las condiciones comerciales con otros países de la región y evitar que consumidores argentinos realicen compras en ciudades fronterizas extranjeras, la implementación efectiva todavía dependerá de la reglamentación complementaria que deberán elaborar ARCA y el Ministerio de Economía en los próximos 30 días.
La apuesta oficial es generar mayor movimiento económico y turístico en las localidades fronterizas. No obstante, el verdadero impacto del nuevo esquema dependerá de factores como los precios finales, las diferencias cambiarias con los países vecinos y los límites aduaneros vigentes, aspectos que podrían reducir el alcance real del beneficio anunciado.
