4 de junio de 2026

«El domo de calor», considerado por algunos como un «infierno terrestre», golpea a la Argentina

En un contexto donde el calor extremo se ha convertido en una constante, nuestro país enfrenta una situación crítica marcada por la intensificación del fenómeno conocido como «domo de calor».

Este fenómeno meteorológico, que algunos especialistas describen como un «infierno terrestre», se caracteriza por una masa de aire cálido y seco que queda atrapada sobre la región, generando condiciones de estrés hídrico y una preocupante estabilidad atmosférica en gran parte del territorio.

Un domo de calor se forma cuando una zona de alta presión atmosférica se establece sobre un área específica, comprimiendo y calentando el aire cercano a la superficie. Este aire caliente queda «encerrado», lo que imposibilita su dispersión y provoca temperaturas extremadamente altas y prolongadas. Según Leonardo De Benedictis, meteorólogo de Meteored, «la situación de estrés hídrico se va afianzando. Desde el comienzo del año, una zona de alta presión sobre la franja este del país ha evitado cualquier aporte de humedad, obligando a que esta ingrese por el sector oeste».

La inusual estabilidad atmosférica se extiende sobre la zona pampeana y la región del Litoral, mientras que el oeste del país presenta características de inestabilidad, con posibilidades de lluvias y tormentas de variada intensidad en las regiones de Cuyo y NOA, aunque de manera limitada en Salta y Jujuy. Sin embargo, estas eventuales precipitaciones no son suficientes para mitigar la grave situación que enfrenta el sector agropecuario.

De Benedictis advierte que «las perspectivas de corto y mediano plazo no son alentadoras para la actividad agropecuaria, no solo por la falta de lluvias, sino también por la combinación de este factor con el incremento y sostenimiento de las altas temperaturas». Esto plantea un grave desafío para los productores del país, quienes enfrentan una temporada crítica que podría afectar la producción agrícola y la seguridad alimentaria.

A medida que el domo de calor continúa su dominio, las autoridades y los ciudadanos son instados a adoptar medidas para mitigar los efectos del calor extremo, así como a estar atentos a la evolución meteorológica que podría traer cambios en las condiciones climáticas en los próximos días. La situación exige una respuesta coordinada para enfrentar un clima que no da tregua y que amenaza con agravar aún más la ya crítica situación hídrica en el país.

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