«El contexto y la idiosincrasia del lugar incide en la forma de comisión de los hechos ilícitos”
La magistrada se refirió también al buen resultado obtenido de aplicar una mirada con perspectiva de género en el momento de juzgar
La Dra. Ana María González Ruiz, jueza de Control y Garantías de la Circunscripción Judicial de Añatuya se refirió al trabajo que lleva a cabo en los primeros meses de su gestión.
Al respecto, dijo que «como jueza tengo en cuenta el contexto cultural, situacional, ya que sumado a la idiosincrasia influye en la forma en que suceden los hechos ilícitos. Por ello, los magistrados del interior de la provincia debemos tener una visión especial, teniendo en cuenta dicho contexto».
En ese sentido, agregó que «el artículo 19 de la Reglamentación de la Circunscripción, establece que debemos ofrecer una función jurisdiccional, incluida la perspectiva de función social»
En esa línea, desde una mirada social comentó que “hay cuestiones que se transmiten de generación en generación de una manera errática. Por ejemplo, se observa en el caso de Niños, Niñas, Adolescentes, (NNA) que se encuentran en situación de vulnerabilidad y son víctimas de abusos, debido a que en el interior no se ha evolucionado aún en considerarlos como sujetos de derechos”.
Al respecto, remarcó que «diariamente, realizamos audiencias por estos temas y en el Juzgado tenemos un equipo humano que lleva a cabo la tarea laboral de manera sistemática, ya que en la Circunscripción contamos con una organización y un equipo de trabajo que diariamente imprimen una dinámica acorde a las necesidades del servicio.”
Consultada respecto de la articulación de trabajo que lleva adelante, mencionó que «me entrevisto con la gente que integra el equipo de la Oficina de Medidas Alternativas y Sustitutivas a la Prisión Preventiva (OMAS), para coordinar las pautas dispuestas para las salidas alternativas, en razón del contexto situacional».
«Generalmente, continuó la magistrada, los jóvenes delinquen para comprar estupefacientes y sustancias prohibidas. Cuando el delito en que se hayan incursos es excarcelable, conforme a la normativa del Código Procesal Penal de la Provincia, coordinamos con la OMAS qué tipo de medidas se impondrán, para que puedan llevar al efectivo cumplimiento en tiempo y forma”.
«Además, con la Dra. (Gladis) Lami, también jueza de Control y Garantías, nos apersonamos en las instituciones que brindan ayuda a jóvenes con problemas de adicción. Por ejemplo, el «Hogar de Cristo”, donde se les brinda contención para que encuentren un oficio, trabajos de manualidades; pinturas y de esa forma tratar de resocializarlos, que se sientan útiles para la sociedad y la ONG “El Refugio”, que aloja a NNA a quienes se les ha vulnerado sus derechos. Como dije al principio de la entrevista, es importante tomar contacto con el contexto situacional de la jurisdicción”.
En cuanto a las audiencias, la magistrada indicó que se llevan a cabo de manera virtual, modalidad de trabajo que posibilita, en razón de las distancias, ya que la Jurisdicción involucra los departamentos Avellaneda, General Taboada, Belgrano, Aguirre, Mitre y Rivadavia, que el imputado puede conectarse desde el lugar de detención donde se encuentra alojado, sin necesidad de ser trasladado al Centro Judicial de Añatuya. No obstante, la idea es volver a realizar las audiencias de forma presencial.
Juzgar con perspectiva de género
Sobre el particular, la Dra. González Ruiz comentó: “Tenemos una mirada y juzgamos los casos de violencia con perspectiva de género y en ese sentido, estamos mejorando los resultados, porque observamos una disminución de las audiencias por estas causas”.
«Durante las mismas, explicó, en virtud del artículo 19 del Reglamento mencionado, se intenta que el imputado al recuperar la libertad ambulatoria, además de las medidas de conducta, tome conciencia de la necesidad de que adopte otra actitud y realice el tratamiento en el Equipo Técnico de Asistencia a la Violencia (ETAV) del Poder Judicial, a los efectos de encontrar herramientas para manejar sus emociones».
En ese sentido, aseveró que «gran parte del problema de la violencia de género tiene un trasfondo educativo, que trasciende a lo jurisdiccional, por lo que es necesario brindarles las herramientas para utilizar la inteligencia emocional, el control emocional y que comprendan a conciencia que lo que hicieron está mal».
Asimismo, señaló que “se dialoga con el imputado, porque no se trata solamente de imponer medidas de coerción personal, puesto que ello es solo un paliativo y no resuelve el problema de fondo, que generalmente tiene matices de impronta de la historia familiar del sujeto, que también vivió en un ambiente de violencia”.
«En la función jurisdiccional apunto a lo resolutivo y no a lo paliativo, para que se reeduque al imputado a través de ETAV o bien realicen cursos de superación en el manejo de las emociones con presentación de certificación ante OMAS, a largo plazo para obtener resultados”, concluyó la jueza añatuyense.

