8 de septiembre de 2026

«Dios ha resucitado»: la prensa mundial se rindió ante el capitán argentino

La remontada, consumada luego de revertir una desventaja de dos goles en los minutos finales, fue interpretada como una nueva demostración del carácter competitivo del equipo de Lionel Scaloni y, sobre todo, de la capacidad de Lionel Messi para aparecer en los momentos decisivos.

La agónica victoria de la Selección argentina por 3-2 sobre Egipto no solo aseguró el pase a los cuartos de final del Mundial 2026, sino que también provocó una inmediata reacción de los principales medios deportivos del planeta.

El análisis internacional coincidió en un punto central: cuando Argentina parecía encaminada hacia una eliminación inesperada, el capitán volvió a asumir el liderazgo futbolístico y emocional del equipo. Pese a haber fallado un penal durante el encuentro, Messi no desapareció del partido. Por el contrario, terminó siendo el futbolista que cambió la historia con un gol y una asistencia que impulsaron una remontada de enorme impacto.

Uno de los enfoques más llamativos llegó desde España. El diario AS resumió la actuación del rosarino con un título tan contundente como simbólico: «Dios ha resucitado», una frase que refleja la dimensión que el medio le otorgó a la reacción del capitán argentino después de un inicio adverso. El periódico destacó especialmente su capacidad para recuperarse del penal desperdiciado y convertirse nuevamente en el conductor del equipo cuando más lo necesitaba.

También desde España, Marca eligió una mirada cargada de simbolismo al definir el triunfo como una «remontada faraónica», jugando con la referencia histórica de Egipto y resaltando la magnitud de una victoria que parecía improbable durante buena parte del encuentro.

En Italia, La Repubblica puso el foco en la figura de Messi como líder de una clasificación sufrida, destacando tanto su aporte futbolístico como la emoción reflejada tras el pitazo final, una imagen que recorrió el mundo y sintetizó la tensión vivida durante los 90 minutos.

La prensa británica también resaltó el carácter del seleccionado argentino. The Guardian subrayó la capacidad del equipo para sobreponerse a un escenario límite y revertir un partido que parecía perdido gracias a una reacción demoledora en el tramo final.

Más allá de los distintos enfoques editoriales, el consenso fue prácticamente unánime. Los medios internacionales coincidieron en que Argentina volvió a demostrar una fortaleza competitiva poco habitual en los grandes torneos y que Lionel Messi, incluso en una noche con errores, volvió a marcar la diferencia cuando el margen de error era mínimo.

La repercusión mediática refleja, además, una lectura que trasciende el resultado. La clasificación frente a Egipto no fue vista únicamente como un triunfo deportivo, sino como otro capítulo de la historia reciente de una selección que ha construido una identidad basada en la resiliencia y la capacidad de responder bajo presión.

En ese contexto, la figura de Messi volvió a ocupar el centro de la escena, reafirmando por qué, a sus 39 años, continúa siendo el jugador alrededor del cual gira el destino futbolístico de la Argentina.

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