25 de mayo de 2026

Despidos en Siderca: la UOM y docentes se movilizan en Campana contra el ajuste del holding de Rocca

Lo que en principio parecía un conflicto acotado a un grupo de metalúrgicos, rápidamente se transformó en un reclamo multisectorial que pone en cuestión el modelo de ajuste de una de las principales empresas del país, perteneciente al poderoso holding de Paolo Rocca.

La decena de despidos recientes en la planta de Siderca, en Campana, encendió una chispa que amenaza con expandirse en toda la región industrial bonaerense.

Este miércoles a las 17, una caravana partirá desde la plaza principal de Campana hacia la planta de Siderca.

La medida, impulsada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), contará con el respaldo de organizaciones políticas, de derechos humanos, agrupaciones de desocupados y docentes nucleados en la Lista Marrón de SUTEBA. El reclamo es claro: la reincorporación de los despedidos y el freno a un ajuste que, según denuncian, ya suma más de un centenar de trabajadores desvinculados desde mayo.

El acompañamiento de los docentes no es casual. Tras la derrota electoral del Gobierno nacional y el rechazo en el Congreso a los vetos presidenciales —incluido el presupuesto universitario y la emergencia en pediatría—, la comunidad educativa sostiene que las calles vuelven a ser el escenario decisivo para torcer políticas de ajuste. “La enorme movilización del 17 de septiembre demostró que la unidad de los sectores en lucha puede marcar la diferencia. Es un gran ejemplo a seguir”, plantearon desde la Lista Marrón.

El conflicto excede las puertas de la fábrica. Vecinos de barrios como 8 de Diciembre, San Cayetano, Santa Lucía, 21 de Septiembre y San Felipe se sumaron a la organización, denunciando que la expansión de Siderca “fagocita” los servicios públicos, con consecuencias cada vez más visibles: inundaciones recurrentes y cortes de electricidad. Esa confluencia de reclamos derivó en la formación de un Comité contra el ajuste, donde conviven metalúrgicos, vecinos, agrupaciones feministas y organismos de derechos humanos como el Ceprodh y la APDH.

En el trasfondo, lo que está en juego es más que la reincorporación de 200 empleados: se trata de un pulso entre una de las empresas más poderosas del país y un entramado social que intenta resistir. Según la UOM, los despidos afectaron a mujeres jefas de hogar e incluso a trabajadoras con hijos discapacitados, lo que agudiza la dimensión social del conflicto.

El caso Siderca revela cómo la combinación de crisis económica, ajuste empresarial y descontento político configura un escenario propenso a la protesta social. La caravana de este 24 de septiembre no solo buscará visibilizar despidos: también pretende convertirse en un símbolo de resistencia frente al avance de políticas que, aseguran, golpean de lleno a los sectores más vulnerables.

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