Denuncia penal para el Gordo Dan, Agustín Laje y Agustín Romo por incitación al odio y a la violencia
Este martes, la diputada Mónica Fein y el diputado del Partido Socialista, Esteban Paulón, presentaron una denuncia penal que involucra a varios dirigentes de la agrupación libertaria «Las Fuerzas del Cielo».

La denuncia se centra en los comentarios realizados durante el acto de lanzamiento de esta nueva agrupación, celebrado el pasado domingo en San Miguel, donde uno de sus voceros, Daniel Parisini, conocido como “El Gordo Dan”, la presentó como «el brazo armado» de La Libertad Avanza y como «la guardia pretoriana del presidente Javier Milei».
Los dirigentes apuntados ante la Justicia incluyen a Parisini, Agustín Laje, Alejandro Álvarez, Agustín Romo y Nahuel Sotelo, quienes enfrentan acusaciones de “incitación al odio, intimidación pública e incitación a la violencia colectiva”.
En el escrito presentado por Fein y Paulón, se expone que «en una democracia constitucional, las expresiones que promueven el uso de la violencia como herramienta política son absolutamente incompatibles con los principios fundamentales del Estado de Derecho». La denuncia subraya que la auto-designación de un grupo como ‘brazo armado’ o ‘guardia pretoriana’ no solo contradice la paz social, sino que también representa una amenaza real a los derechos y garantías de todos los ciudadanos.
Las declaraciones de los denunciados se consideran peligrosas, conteniendo una carga de violencia tanto simbólica como directa. Según la denuncia, estas manifestaciones incitan al odio y a la persecución de aquellos que puedan ser clasificados como ‘enemigos’ de este proyecto político, generando una «importante alarma social».
Paulón, en su intervención, expresó su preocupación por las implicaciones de estas declaraciones, afirmando que «la promoción de un grupo armado o paramilitar como garante del poder político afecta la seguridad y la tranquilidad pública». En sus declaraciones, también enfatizó que tales actitudes son una amenaza a la cohesión social y a los principios que sustentan la democracia.
La denuncia ha sido bien recibida por diversos sectores de la sociedad que ven en estas expresiones un preocupante indicio de desestabilización del orden democrático y un llamado a la acción por parte de las instituciones para garantizar la paz social y el Estado de Derecho.
