Daño colateral de la caída del consumo: tras 15 años cierra Havanna en Entre Ríos
Más que un hecho puntual, la salida de Havanna del shopping simboliza una tendencia que atraviesa a gran parte del entramado productivo argentino. En un contexto de consumo retraído, inflación persistente y empleo frágil, incluso los nombres más reconocidos se ven obligados a reducir su presencia, dejando en evidencia la profundidad de la crisis económica.

El cierre de una tradicional sucursal de Havanna en la ciudad de Paraná deja al descubierto un fenómeno que ya no distingue tamaños ni trayectorias: la caída sostenida del consumo golpea incluso a firmas consolidadas. Tras 15 años de actividad, el local ubicado en el shopping Shopping La Paz bajó sus persianas en medio de un escenario económico cada vez más restrictivo.
El espacio había acompañado desde sus inicios al centro comercial y se había convertido en una referencia tanto para vecinos como para visitantes. Sin embargo, el deterioro del poder adquisitivo y el cambio en los hábitos de consumo terminaron por volver inviable su continuidad. La decisión empresarial, lejos de ser aislada, responde a una lógica defensiva frente a un mercado interno debilitado.
Aunque Havanna mantiene una fuerte presencia con cientos de locales dentro y fuera del país, su repliegue en esta plaza evidencia que ni las marcas más posicionadas logran esquivar el impacto de la recesión. El ajuste de estructuras, en este contexto, aparece como una estrategia para sostener la rentabilidad ante la caída de ventas.
El golpe es particularmente visible en el sector gastronómico, uno de los más sensibles a la contracción del ingreso. Con menos dinero disponible, muchas familias recortan gastos considerados prescindibles, como salidas a cafeterías, lo que repercute de forma directa en la actividad.
El cierre se inscribe además en un proceso más amplio de retracción comercial en Paraná. En el último año y medio, decenas de negocios dejaron de operar en el microcentro, con la consecuente pérdida de cientos de empleos formales. A nivel provincial, el panorama tampoco es alentador: numerosas pymes han desaparecido en los últimos dos años, afectando rubros clave como la construcción, el turismo y el comercio.
