6 de junio de 2026

Criticaron a los radicales con peluca: «Arrastrados como gusanos en busca de una salida a sus candidaturas»

En un giro inesperado y polémico dentro del escenario político argentino, el presidente Javier Milei convocó este jueves a 13 diputados nacionales de la Unión Cívica Radical (UCR) en un encuentro que se llevó a cabo en el Salón de los Científicos de la Casa Rosada.

Entre los presentes se encontraban los tres legisladores excluidos del centenario partido, quienes han manifestado su afinidad política y filosófica con el oficialismo.

La reunión, que se extendió por más de dos horas, estuvo marcada por la presencia del presidente Milei, su secretaria general, Karina Milei, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Este acercamiento ha generado un fuerte rechazo por parte de los sectores más tradicionales de la UCR, quienes no han escatimado en calificar a sus correligionarios como “gusanos” por su alineación con el oficialismo.

El presidente del bloque radical paralelo, “Democracia para Siempre”, el diputado Pablo Juliano, criticó duramente a sus colegas en redes sociales. «Arrastrados como gusanos en busca de una salida a sus candidaturas», escribió, enfatizando que la reunión no representaba una foto institucional, sino un intento desesperado por aferrarse a la política a cualquier precio.

Juliano también planteó preguntas incisivas sobre la verdadera intención de la reunión: “¿Se va a Casa Rosada para que den marcha atrás con el veto a los jubilados o para pedir un lugar en las listas de La Libertad Avanza?”, cuestionó, señalando la falta de claridad en los motivos del encuentro.

En la misma línea, el diputado Fernando Carbajal indicó que la imagen del encuentro era “la foto de la vergüenza”, sugiriendo que la lealtad de algunos radicales hacia Milei podría estar motivada por intereses personales más que por convicciones ideológicas. “Nadie se hace oficialista GRATIS”, sentenció.

La indignación entre los radicales “sin peluca” fue palpable, con el dirigente de la UCR porteña, Agustín Rombolá, afirmando que la audiencia en la Casa de Gobierno sería recordada como “una de las fotos más patéticas, tristes e indignas de la Historia de la UCR”. Rombolá no dudó en calificar a sus compañeros de partido como “traidores, cagones y oportunistas”, prometiendo que su memoria histórica no olvidará esta traición.

El clima de tensión en la UCR se intensifica mientras la división entre los radicales se hace más evidente. A medida que se acercan las elecciones, la pregunta que queda en el aire es: ¿qué futuro le espera a la UCR frente a la creciente influencia de Javier Milei y su administración? La lucha interna por la identidad del partido parece haber comenzado, y su desenlace podría alterar el panorama político argentino de manera significativa.

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