6 de junio de 2026

Crisis Laboral: el gremio del Calzado exige medidas de protección ante la ola de despidos

Agustín Amicone, titular de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra), ha dirigido sus críticas hacia el presidente Javier Milei, instándolo a adoptar políticas de protección industrial similares a las que implementó su admirador, el ex presidente de EE.UU. Donald Trump.

En medio de una creciente crisis laboral, el sector del calzado argentino se enfrenta a una ola de despidos que ha desatado la preocupación de los trabajadores y sus representantes.

Durante la asunción de un nuevo funcionario que se declaró admirador de Trump, Amicone no perdió la oportunidad de recordarle a Milei que si realmente desea seguir el ejemplo del ex mandatario estadounidense, debería comenzar por resguardar la industria nacional y los empleos de los argentinos. «El discurso de Trump estaba centrado en el trabajo y la protección de la empresa norteamericana. A pesar de ser considerado un liberal, sus políticas son, en esencia, nacionalistas y proteccionistas», afirmó el dirigente sindical.

La crisis ha tenido un impacto devastador en la industria del calzado, que ya ha empezado a experimentar los efectos de la apertura de importaciones y la liberalización del comercio. La situación se ha vuelto crítica con el cierre de la planta de Dass en Coronel Suárez, que ha dejado a 360 trabajadores en la calle, sumando más de 400 despidos si se cuentan los empleados administrativos y jerárquicos en una localidad de apenas 41 mil habitantes. «Es un mazazo muy duro para la comunidad», subrayó Amicone.

El sindicalista también expresó su preocupación por la posibilidad de que otras empresas sigan el ejemplo de Dass y trasladen su producción a países como Brasil, lo que podría agravar aún más la situación laboral en el sector. «Muchas empresas tienen miedo de que grandes marcas decidan retirar sus pedidos a las fábricas locales», añadió.

Aunque está programada una nueva audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo bonaerense entre el sindicato y Dass, la empresa ha ratificado su decisión de cerrar la fábrica, lo que ha llevado a la entrega de indemnizaciones por un total que oscila entre 800 y mil millones de pesos. «Es mucho dinero, pero la pérdida de empleos es aún más significativa», destacó Amicone.

El dirigente hizo un llamado a la acción, afirmando que «lo último que podemos hacer es perder la esperanza». Sin embargo, también advirtió sobre la falta de políticas gubernamentales que protejan la industria. «El secretario de industria está invisibilizado, y a casi 14 meses de gestión no he escuchado a ningún funcionario nacional abordar el tema», concluyó.

La crisis del calzado en Argentina no solo refleja las dificultades de un sector específico, sino que plantea interrogantes más amplios sobre el futuro de la industria nacional y la protección de los trabajadores en un contexto económico desafiante.

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