Crisis energética en el NOA: tres provincias acusan a Transnoa por fallas estructurales y falta de control
La denuncia conjunta no solo busca responsabilidades empresariales, sino que también reabre el debate sobre el rol del Estado en la planificación y control de un servicio estratégico, cuya fragilidad quedó expuesta en uno de los momentos de mayor demanda del año.

Las provincias de Salta, Jujuy y Tucumán avanzaron de manera coordinada con una denuncia administrativa ante el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) contra la empresa Transnoa S.A., en un movimiento que expone con crudeza la fragilidad del sistema de transporte eléctrico en el Noroeste argentino.
La acción surge tras una seguidilla de fallas en la red de alta tensión que, durante tres jornadas consecutivas, dejó sin servicio a más de 900.000 usuarios.
La presentación, encabezada por funcionarios del área energética de las tres jurisdicciones, no se limita a cuestionar episodios puntuales de cortes, sino que plantea un diagnóstico más profundo: el sistema regional opera al límite como resultado de años de subinversión, déficit de personal técnico y controles insuficientes por parte del Estado nacional. En ese marco, los apagones aparecen como la manifestación visible de un deterioro estructural que ya no puede atribuirse a contingencias aisladas.
Según sostienen las provincias, la gestión de Transnoa responde a una lógica empresarial que privilegia la rentabilidad por sobre la calidad y seguridad del servicio, incumpliendo estándares básicos de mantenimiento y operación. Esta combinación de fallas técnicas y debilidad regulatoria habría generado un escenario de alta vulnerabilidad para un sistema clave en la vida económica y social del NOA.
Las consecuencias de los cortes eléctricos excedieron el plano energético. La interrupción del suministro impactó de forma directa en el acceso al agua potable, al dejar fuera de funcionamiento pozos de extracción subterránea, y puso en tensión el funcionamiento de centros de salud, donde la falta de energía comprometió la atención sanitaria. De este modo, la crisis eléctrica se tradujo rápidamente en una crisis social, especialmente en las zonas más dependientes de infraestructuras básicas.
Los episodios más severos se registraron en Jujuy, donde entre el 23 y 24 de enero más de 750.000 usuarios quedaron a oscuras. En Salta, los cortes alcanzaron a unas 90.000 personas en los departamentos de Orán, San Martín y Rivadavia, mientras que en Tucumán la salida de servicio de la Estación Transformadora Aguilares afectó a 60.000 usuarios del sur provincial.
Frente a este panorama, las provincias reclamaron al ENRE una intervención más activa: exigieron que Transnoa presente de manera inmediata un plan de inversiones y acciones correctivas, que transparente el estado real de su infraestructura y que establezca oficinas de atención en las jurisdicciones donde presta servicio. Además, solicitaron al organismo regulador que informe las sanciones y multas aplicadas a la empresa entre 2019 y 2025, con el objetivo de evaluar si existió una respuesta efectiva frente a incumplimientos reiterados.
