4 de mayo de 2026

Crisis en la industria del calzado: despidos en Puma y otras fábricas afectadas por las importaciones

La falta de un plan claro para apoyar a las industrias nacionales frente a la competencia extranjera genera una gran preocupación en los trabajadores, que temen por la pérdida de sus empleos y la desaparición de una de las principales actividades productivas del país.

La crisis en el sector del calzado se suma a otros problemas que atraviesan distintas industrias nacionales, poniendo de manifiesto las dificultades de la economía argentina para sostener la producción interna en un contexto de apertura y globalización.

La crisis en la industria del calzado argentino se profundiza con una serie de despidos masivos que ya han alcanzado a 23 trabajadores en la fábrica de Puma, ubicada en La Rioja. Según denuncian los gremios del sector, esta situación podría empeorar en los próximos días, ya que se teme que la cifra de despedidos aumente aún más debido a la caída en la demanda y las políticas de apertura de importaciones impulsadas por el gobierno nacional.

El impacto de la crisis económica, con ventas a la baja y la creciente competencia de productos importados, ha afectado gravemente la productividad de la industria local. Las fábricas enfrentan dificultades para mantener la estabilidad laboral, lo que ha derivado en la reducción de turnos, paradas semanales de producción y recortes en las plantillas de trabajadores. En el caso de la planta de Puma en La Rioja, algunos empleados fueron notificados de su despido al regresar de sus vacaciones, lo que ha generado un clima de incertidumbre entre los operarios, quienes temen por la continuidad de sus empleos y la seguridad de sus familias.

La situación de Puma no es un caso aislado. La industria del calzado argentino atraviesa uno de sus peores momentos en años, debido en gran parte a las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei. En los últimos meses, varias empresas del sector han tenido que reducir drásticamente sus plantillas. Uno de los casos más emblemáticos fue el cierre de la planta de Dass en Coronel Suárez, que producía calzado para marcas internacionales como Adidas y Nike. Esta medida dejó a 360 trabajadores sin empleo, lo que aumentó la preocupación por el futuro del sector.

Otro de los casos recientes ocurrió en la planta Bicontinentar, ubicada en Chivilcoy, donde 130 de los 170 empleados activos fueron despedidos. Ante esta situación, el gremio del sector, UTICRA, no tuvo más opción que acordar el pago de indemnizaciones, aunque los trabajadores quedaron en una situación de vulnerabilidad laboral.

La industria del calzado, que ha sido una de las principales generadoras de empleo en el país, ahora se enfrenta a un escenario incierto debido a la creciente competencia de productos importados, especialmente desde países asiáticos. Las políticas de apertura comercial promovidas por el gobierno han permitido que estos productos ingresen al mercado local a precios más bajos, lo que ha puesto en crisis a los fabricantes nacionales.

Preocupación por el futuro del empleo en el sector

El futuro de la industria del calzado en Argentina parece cada vez más incierto. Los gremios y trabajadores del sector exigen medidas urgentes para proteger la producción nacional y garantizar los puestos de trabajo en las fábricas locales. Sin embargo, las políticas económicas del gobierno, que priorizan la reducción de la inflación a través de la apertura comercial, continúan generando un fuerte impacto en los sectores productivos, dejando a miles de trabajadores en una situación de precariedad laboral.

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