Crisis en Cargill: 70 despidos entre el personal jerárquico de las plantas de Rosario
Este es el primer impacto local de una serie de ajustes que la multinacional está implementando globalmente debido a una caída en sus ganancias y un desplome de los precios de las materias primas.

La crisis económica internacional que afecta a Cargill, el mayor comerciante de productos agrícolas del mundo, llegó a la región de Rosario y su cordón portuario con el despido de alrededor de 70 empleados en las plantas de Villa Gobernador Gálvez, Punta Alvear, Puerto General San Martín y algunos centros técnicos.
Según informó la Federación de Aceiteros, los despidos fueron exclusivamente de personal jerárquico, supervisores y otros cargos de estructura, sin afectar a los trabajadores operativos de las plantas. «No hay despidos de trabajadores aceiteros», aclaró Daniel Yofra, líder de la Federación, ante la inquietud generada en la comunidad laboral.
Por su parte, la Asociación de Supervisores de la Industria Biodiesel de la República Argentina (Asiabra) confirmó que los despidos fueron principalmente en las plantas de Cargill en la región, que incluyen la de Villa Gobernador Gálvez, Punta Alvear y Puerto General San Martín, así como en centros técnicos como la Bolsa de Comercio de Rosario.
Cargill, que tiene una extensa presencia en Argentina, opera más de 40 plantas de acopio en el país y emplea a alrededor de 3.300 personas. En Santa Fe, la compañía posee plantas de procesamiento de oleaginosas, como las de San Martín y Villa Gobernador Gálvez, además de terminales portuarias y centros de acopio en diversas localidades.
La reducción de personal es parte de una reestructuración global anunciada por la empresa, que prevé la eliminación de 8.000 empleos a nivel mundial. Esta medida es un reflejo de las dificultades que atraviesa la compañía debido a la caída de las ganancias y la baja en los precios de los productos agrícolas.
Ante la situación, el gremio de los supervisores ya presentó una denuncia en el Ministerio de Trabajo, y se espera que el próximo lunes se realice la primera audiencia para tratar el conflicto.
Este ajuste, que se suma a otros desafíos económicos globales, genera incertidumbre en una de las industrias clave para la economía argentina, que enfrenta tiempos difíciles en medio de una compleja crisis económica.
