14 de junio de 2026

Crisis en Acindar: La UOM alerta sobre los riesgos de despidos masivos y la destrucción de la industria

La situación en Acindar es un claro reflejo de las dificultades que enfrenta el sector siderúrgico argentino en un contexto de creciente competencia internacional y una falta de medidas por parte del gobierno que protejan el mercado local. Los trabajadores y los sindicatos, en particular la UOM, mantienen firme su lucha para evitar que la crisis desemboque en una ola de despidos masivos que podría afectar gravemente a miles de familias y a la industria nacional.

La crisis que atraviesa la empresa Acindar, ubicada en Villa Constitución, ha generado una creciente preocupación en el sector industrial y en el ámbito sindical. Al cierre de 2024, la producción de acero de la compañía cayó un 40%, lo que llevó a la paralización parcial de la planta y a la suspensión de 350 trabajadores.

Ante esta situación, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ha denunciado que este es un claro ejemplo de cómo las políticas del Gobierno están destruyendo la industria nacional, y advirtió sobre el riesgo de despidos masivos si no se implementan medidas urgentes para proteger el empleo y la producción local.

En el marco de esta crisis, Acindar puso en marcha un plan de retiros voluntarios que ya ha afectado a 150 trabajadores, mientras que el ajuste estructural también ha alcanzado a los empleados indirectos de las contratistas que forman parte de la cadena de valor. La empresa ha informado que continuará operando a solo el 60% de su capacidad instalada, lo que agrava aún más la incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo en la planta.

La caída en la producción de acero de Acindar, que pasó de cerca de un millón de toneladas en 2023 a solo 600 mil el año pasado, se ha visto exacerbada por el aumento de las importaciones de acero brasileño y chino. Estas importaciones han afectado la demanda interna y ponen en peligro la participación de las empresas siderúrgicas nacionales en un mercado que históricamente ha estado compuesto en un 90% por producción local.

Desde la UOM, el mensaje es claro: el Gobierno nacional es responsable de la crisis que atraviesa la industria siderúrgica, y la falta de políticas públicas que protejan el empleo y la producción nacional está llevando a muchas empresas al borde del colapso. En este sentido, el gremio ha exigido al Ejecutivo que implemente medidas que frenen el impacto de las importaciones y promuevan el desarrollo de la industria local.

En diálogo con Gestión Sindical, Silvio Acosta, miembro de la comisión interna de la UOM Villa Constitución, expresó la preocupación de los trabajadores frente a la ola importadora y la reducción de derechos laborales que están implementando las empresas para enfrentar la crisis. “Nosotros no vamos a permitir despidos, vamos a dar pelea para defender nuestros puestos de trabajo”, afirmó Acosta, dejando en claro que el gremio está dispuesto a enfrentar cualquier intento de ajuste que afecte a los trabajadores.

El delegado también señaló que si no se modifican las políticas productivas del Gobierno, el país entrará en un “año de conflicto”. Según su perspectiva, la actual estrategia económica solo favorece sectores como Vaca Muerta y la minería, mientras que la producción industrial enfrenta serias dificultades para recuperarse.

A medida que la crisis se profundiza y los despidos amenazan con extenderse a más trabajadores, la UOM ha reiterado su compromiso de luchar contra el desguace de la industria nacional y ha convocado a la unidad de todos los gremios del sector para enfrentar lo que consideran un ataque directo a la industria metalúrgica y al empleo en el país.

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