Córdoba: un jubilado que padece cáncer se roció con nafta y amenazó con prenderse fuego
La desesperación de un jubilado que padece cáncer llevó a un dramático episodio en la sede del PAMI en Córdoba, donde un hombre de aproximadamente 70 años se roció con nafta y amenazó con prenderse fuego. Este acto de desesperación se produjo tras su tercera visita al organismo, en la que, una vez más, no obtuvo respuestas sobre los medicamentos que necesita para su tratamiento.

Los recortes en el suministro de medicamentos por parte del Gobierno nacional han generado un clima de tensión y angustia entre los jubilados que dependen de estas prestaciones para afrontar enfermedades crónicas y terminales. En el caso de este hombre, la situación se tornó insostenible. “Yo lo conozco, viene todos los días, tiene una enfermedad terminal y no le dan soluciones”, comentó un amigo del jubilado a Radio Mitre, quien intervino para evitar que el acto se convirtiera en una tragedia.
El hombre, que había ingerido una parte del combustible, fue rápidamente trasladado a un hospital donde recibió atención médica y contención psicológica. Sin embargo, la noticia más alarmante es que, a pesar de la atención recibida, aún no ha conseguido la medicación que tanto necesita para su tratamiento.
La situación en el PAMI refleja un problema más amplio que afecta a miles de jubilados en todo el país. La falta de respuestas y soluciones a sus necesidades básicas ha llevado a muchos a vivir en un estado de angustia constante. Empleados del organismo han expresado que, a diario, se enfrentan a situaciones traumáticas, donde los gritos de desesperación y la impotencia de los jubilados se hacen eco en las oficinas.
“Es muy difícil trabajar en estas condiciones, cada día vemos a personas que llegan aquí con la esperanza de recibir ayuda y se van con las manos vacías. Hay una angustia palpable en el ambiente”, comentó un empleado del PAMI que prefirió mantenerse en el anonimato.
El caso del jubilado en Córdoba no es un hecho aislado. La crisis económica y los recortes en políticas de salud han provocado un aumento en los casos de estrés y ansiedad entre los adultos mayores. Muchos sienten que sus vidas dependen de decisiones administrativas que parecen no tener en cuenta su dolor y sufrimiento.
Mientras las autoridades se enfrentan a críticas por la gestión de los servicios de salud, la situación de quienes, como este jubilado, luchan por acceder a sus medicamentos se torna cada vez más crítica. El grito desesperado de este hombre es un recordatorio de la necesidad urgente de respuestas y soluciones efectivas para quienes han dedicado su vida a construir un país y ahora enfrentan el abandono en sus momentos más vulnerables.
La comunidad y familiares de jubilados piden una revisión integral del sistema de salud para garantizar que aquellos que más lo necesitan no tengan que recurrir a actos desesperados para ser escuchados. La vida de cada jubilado cuenta, y es hora de que las autoridades tomen en cuenta su sufrimiento y respondan con empatía y acción.
