Córdoba: el empresario Lucas Salim insultó a los bonaerenses y les deseó “desnutrición infantil”
El empresario cordobés Lucas Salim, presidente del Grupo Proaco, quedó en el centro de una fuerte polémica tras lanzar insultos y comentarios cargados de desprecio contra los votantes bonaerenses luego de la derrota electoral de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.

Su reacción, difundida en redes sociales, incluyó expresiones extremas como desear “desnutrición infantil” a la población del distrito más poblado del país, lo que generó un repudio inmediato por la violencia y la estigmatización de sus dichos.
Salim, conocido en Córdoba por liderar proyectos inmobiliarios como Docta y Pocito y por sus campañas para captar ahorros privados, estalló contra el resultado que dio más de 13 puntos de ventaja al peronismo.
En su mensaje, llegó a calificar al Conurbano bonaerense como “una cloaca en todo sentido” y a sus votantes como “burros” y “brutos” que “viven de la teta del Estado socialista/kirchnerista”.
El exabrupto expone un costado explosivo y violento de un empresario que, en otras circunstancias, se presentaba como referente de la inversión y la innovación inmobiliaria. Su reacción no solo exhibe un desprecio clasista hacia millones de ciudadanos, sino que también desnuda la incomodidad de sectores económicos aliados al oficialismo frente a un traspié electoral que pone en cuestión el rumbo del Gobierno nacional.

El hecho revela un fenómeno recurrente: el recurso de responsabilizar al electorado por los fracasos políticos, en lugar de analizar las fallas de gestión o las consecuencias sociales de las políticas implementadas.
En este caso, la furia de Salim expuso una mirada que combina elitismo económico con intolerancia política, dejando al descubierto un nivel de agresión que difícilmente pueda legitimarse como parte de un debate democrático.
