10 de junio de 2026

Colapinto duda de la posible vuelta de la Fórmula 1 a Argentina: «Aún queda mucho por hacer»

Si bien celebró el anuncio del regreso del MotoGP a la Ciudad a partir de 2027, el joven piloto fue cauteloso respecto a la posibilidad de que la máxima categoría del automovilismo mundial vuelva a tierras argentinas.

Durante la conferencia de prensa previa al Gran Premio de Bélgica, el piloto argentino Franco Colapinto expresó sus pensamientos sobre los avances en el autódromo de Buenos Aires y las perspectivas de que la Fórmula 1 regrese al país.

“Me parece genial que MotoGP corra en Buenos Aires, donde hay tantos fanáticos. Llevar de vuelta a la Fórmula 1 será más difícil, pero sería fantástico si se lograra. Es uno de mis sueños”, afirmó Colapinto ante los medios de comunicación.

El piloto resaltó que, si bien las obras en el Autódromo Óscar y Juan Gálvez están en marcha, actualmente están enfocadas en adaptar el circuito a los estándares de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), necesarios para la realización del MotoGP. “Las obras parecen estar más centradas en motos que en monoplazas, y aún queda mucho trabajo por hacer para adaptar el circuito a los estándares de la F1”, agregó.

Las reformas en el autódromo, impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en conjunto con el sector privado, buscan obtener la homologación FIM en una primera fase. El proyecto, diseñado por el ingeniero Hermann Tilke, contempla también una base común del 90% con la futura configuración necesaria para la Fórmula 1. Entre las modificaciones más relevantes, se eliminarán sectores emblemáticos como la chicana de Ascari y el Curvón Salotto, en línea con las nuevas exigencias de seguridad.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció que este proyecto es el primer paso hacia una posible candidatura para que Buenos Aires vuelva a albergar una carrera de Fórmula 1. “Nos desafiamos para ir por más. Este es el primer paso para postular a la Ciudad como sede de la F1”, afirmó.

No obstante, para lograr esa meta, será necesario realizar una segunda fase de obras que eleve la homologación del circuito al Grado 1 de la FIA, con una inversión que podría alcanzar los mil millones de dólares.

A pesar del entusiasmo y el impacto económico que generaría la vuelta de la F1 —se estima que cada edición en Buenos Aires podría mover entre 80 y 100 millones de dólares—, Colapinto dejó en claro que aún existen importantes desafíos técnicos y logísticos que superar para que la máxima categoría del automovilismo mundial regrese a Argentina.

Su mirada refleja la ilusión de un piloto que sueña con competir en su tierra natal, pero también la prudencia de quien conoce en detalle los requerimientos que esto implica.


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