27 de mayo de 2026

Clase media en alerta: más de la mitad debió usar ahorros o endeudarse en 2025 para cubrir gastos básicos

Según el estudio, el 53% de los hogares de ingresos medios debió recurrir a ahorros, préstamos o venta de pertenencias para llegar a fin de mes, superando incluso a los hogares de bajos ingresos en la necesidad de desplegar estrategias de supervivencia económica.

Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado a partir de los microdatos del segundo trimestre de 2025 de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH–INDEC), confirma un fenómeno que ya se percibía en el terreno: la clase media argentina atraviesa el mayor deterioro financiero de la última década.

En términos generales, el 48% de los hogares del país acudió a algún tipo de mecanismo compensatorio para sostener el consumo mensual. Pero el dato más relevante es que la presión económica se concentró en el corazón del tejido social, en aquellos deciles históricamente caracterizados por su estabilidad relativa.

Ahorros agotados y deuda en alza

El informe señala que el 40% de los hogares de clase media tuvo que gastar sus ahorros, por encima del promedio nacional (35%). Además, un 9% debió vender bienes para conseguir liquidez, un indicio del desgaste patrimonial que comienza a visibilizarse en este segmento.

El endeudamiento también alcanzó niveles preocupantes: uno de cada cuatro hogares argentinos pidió dinero prestado para llegar a fin de mes, y esta es la única variable que empeoró respecto de 2024, el año que había marcado el pico histórico de la serie. El golpe es más fuerte en los sectores medios, donde el 18% acudió a entidades financieras, superando ampliamente el 12% registrado en los sectores bajos.

En paralelo, la morosidad en créditos personales llegó al 9,1%, el nivel más alto desde que existen registros, reflejando una creciente incapacidad para sostener deudas formales.

Precios relativos y pérdida de poder adquisitivo

El estudio atribuye parte del deterioro al cambio abrupto en los precios relativos derivado de la quita de subsidios a los servicios públicos. Mientras en noviembre de 2023 las tarifas representaban el 4% de un salario mediano, en 2025 su peso escaló al 11%, casi triplicando su impacto sobre el ingreso mensual.

Este incremento se inscribe en un contexto en el que la clase media, ya castigada por varios años de inflación y caída del poder de compra, enfrenta un ajuste del gasto fijo que limita su margen de maniobra y acelera el agotamiento de reservas económicas y la toma de deuda.

Una señal estructural

El IAG advierte que la vulnerabilidad creciente de los sectores medios no solo refleja el deterioro del bienestar cotidiano, sino que plantea desafíos de mayor alcance para la economía argentina: menor consumo, mayor morosidad crediticia y una caída sostenida del ahorro privado, un pilar clave para cualquier recuperación.

En este escenario, la clase media —tradicional amortiguador social— aparece hoy como el sector más tensionado del mapa económico, una señal de alerta para el presente y para el diseño de políticas en los próximos meses.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *