26 de mayo de 2026

Casi 3.000 despidos en el sector petrolero podrían desencadenar una crisis sin precedentes en Santa Cruz

La situación continúa siendo tensa en Santa Cruz, donde los trabajadores petroleros, con una larga tradición de lucha, se preparan para enfrentar un ajuste que podría tener consecuencias graves tanto para el sector como para la economía provincial.

Ph: Archivo

El Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz se encuentra en estado de alerta y movilización tras los despidos masivos que afectaron a 2.800 trabajadores de la planta de producción de YPF en la localidad de Pico Truncado.

El anuncio de los telegramas de despido, que llegaron sorpresivamente en los últimos días, ha generado una gran preocupación entre los empleados del sector, quienes exigen respuestas claras de la empresa.

El gremio señaló que los despidos se deben principalmente a la falta de inversión en la planta, aunque también hay cuestionamientos internos que complican aún más la situación. En respuesta a la noticia, el sindicato convocó de urgencia a una asamblea para discutir las medidas a seguir, y no descartan la posibilidad de un paro si no se obtienen respuestas satisfactorias de YPF. Además, exigieron la intervención del gobernador de la provincia, Claudio Vidal, quien hasta el momento no se ha pronunciado sobre el tema.

En la asamblea, los trabajadores expresaron su malestar por la falta de acuerdos indemnizatorios y denunciaron irregularidades en las liquidaciones de los últimos haberes. Algunos empleados señalaron que no solo los trabajadores de su gremio se ven afectados, sino también los afiliados de otros sindicatos presentes en el yacimiento, como la UOCRA, Camioneros y la UOM. La incertidumbre y el malestar aumentan debido a la falta de un pronunciamiento claro por parte de los representantes sindicales, lo que ha llevado a varios empleados a cuestionar la actuación del gremio, acusándolo de inacción o incluso de complicidad con las autoridades empresariales y el gobierno.

A través de las redes sociales, los trabajadores han mostrado su frustración y preocupación ante el ajuste de personal, y algunos sugieren la realización de una movilización sin el aval del gremio. En un mensaje que circula en grupos de WhatsApp, se propone una gran asamblea general autoconvocada para organizar un plan de lucha, que incluya movilizaciones y bloqueos para frenar los despidos y proteger los puestos de trabajo.

Además, algunos trabajadores están promoviendo la idea de una acción conjunta con otras agrupaciones sindicales, llamando a un paro activo nacional para enfrentarse a la política del Gobierno de Javier Milei, y exigiendo que YPF sea completamente estatal y controlada por los trabajadores, las provincias y la Nación.

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