Caputo proyecta una inflación del 2,5% en enero y relativiza una baja más acelerada de los precios
La estimación confirma que el proceso de desinflación que impulsa el Gobierno avanza de manera gradual y con límites evidentes, en un contexto todavía condicionado por la fragilidad monetaria y las expectativas del mercado.

El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que la inflación de enero se ubicaría en torno al 2,5%, un nivel similar al de diciembre, y descartó una desaceleración más marcada en el corto plazo.
Según explicó el funcionario, el objetivo central del Ejecutivo es lograr que la inflación converja hacia parámetros internacionales, aunque reconoció que ese recorrido no será lineal.
Caputo atribuyó los picos inflacionarios registrados durante 2025 a una fuerte caída en la demanda de dinero, fenómeno que —sostuvo— alteró la estabilidad nominal pese al ajuste fiscal y monetario aplicado. En ese marco, también se distanció de las proyecciones más optimistas del presidente Javier Milei, al descartar que el índice de precios alcance registros cercanos a cero en el corto plazo.
El ministro volvió a insistir en su diagnóstico de que la inflación es esencialmente un fenómeno monetario, derivado tanto del exceso de emisión como de la pérdida de confianza en la moneda. Si bien admitió que los efectos de episodios de inestabilidad no se corrigen de forma inmediata, se mostró confiado en que la tendencia descendente se consolide en el tiempo y proyectó para 2026 un escenario de crecimiento económico, menor inflación y reducción de impuestos.
En relación con el impacto social del programa económico, Caputo reconoció que el ajuste no está exento de costos, aunque defendió la estrategia oficial al considerarla necesaria para revertir los desequilibrios heredados. En ese sentido, afirmó que la recomposición de precios relativos era inevitable y aseguró que la política de subsidios se mantiene focalizada en los sectores más vulnerables, a diferencia —según planteó— del esquema anterior.
El titular del Palacio de Hacienda también se refirió al estado de la infraestructura vial y señaló que el Gobierno recibió una red de rutas en condiciones críticas. Detalló que ya se avanzó con licitaciones en corredores clave y prometió que, en los próximos meses, se completará el proceso para los tramos por donde circula la mayor parte del transporte del país, en línea con una estrategia de mayor participación privada.
Finalmente, Caputo abordó las dificultades políticas para avanzar con la reforma impositiva vinculada al mercado laboral. Admitió que la iniciativa enfrenta resistencias por parte de los gobernadores, especialmente en lo relativo a la reducción del impuesto a las ganancias, cuyo impacto fiscal —estimado en 1,5 billones de pesos— se sentiría a partir de 2027. Aun así, sostuvo que la baja de impuestos es un pilar central del modelo económico, orientado a mejorar la competitividad y atraer inversiones, y cuestionó la elevada carga tributaria que enfrenta la producción industrial frente a países de la región.
