Cambio climático: una importante corriente podría colapsar
Son varios estudios que insinúan la posibilidad de colapso de una corriente atlántica imprescindible a nivel climático. La circulación de vuelco meridional del Atlántico (AMOC), como se conoce a esta corriente, juega un papel fundamental en el clima europeo. Forma parte de la circulación termohalina global y, en concreto, se encarga de transportar agua cálida de zonas tropicales al norte del Atlántico.

Las consecuencias de su colapso serán claras en Europa. Si esta circulación deja de existir, el agua más cálida no llegaría a Europa, por lo que, previsiblemente, se produciría un enfriamiento en el hemisferio norte con más precipitaciones en forma de nieve.
Este cambio tendría consecuencias a varios niveles. Por ejemplo, la productividad de los cultivos se vería mermada por las bajas temperaturas, incluso impidiendo la siembra en muchas zonas debido a la cubierta nival.
En el resto del mundo también podrían darse cambios significativos. En el hemisferio sur podrían variar los regímenes de lluvias, con precipitación intensa en zonas poco habituadas. Además, la biodiversidad cambiaría por la alteración de nutrientes y sedimentos.
A pesar de que hay indicios de que pueda suceder, no existe un consenso científico claro. Algunos estudios insinúan que podría suceder en este siglo, especialmente entre los años 2025 y 2095, una horquilla muy amplia que muestra la dificultad para predecir este fenómeno. Otros, simplemente, descartan esta posibilidad.
