Bullrich acusó A Duhalde y Alfonsín de «conspirar contra el gobierno de Fernando de la Rúa
La actual ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, revivió un capítulo controvertido de la historia reciente argentina al afirmar que durante su gestión como ministra de Trabajo en 2001, cuando se implementó un fuerte recorte salarial que afectó a estatales y jubilados, existió una «conspiración» destinada a desplazar al entonces presidente Fernando de la Rúa.

Bullrich sostiene que dicha maniobra incluyó a figuras prominentes del sindicalismo y a expresidentes como Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde.
El ataque verbal de Bullrich se produjo el jueves, en línea con las declaraciones del presidente libertario Javier Milei, quien había cuestionado el legado democrático de Alfonsín, sugiriendo que tanto él como Duhalde jugaron un papel en un “golpe de Estado” que culminó en la renuncia de De la Rúa en diciembre de 2001, en medio de una profunda crisis económica y social.
«Yo lo viví, lo declaré en la Justicia. Lo que voy a decir no es algo que lo diga ahora porque lo dijo Milei, sino porque lo declaré en la Justicia,» enfatizó Bullrich, añadiendo que los sindicatos, representados por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, también formaron parte de este entramado que, según ella, buscaba derribar al gobierno radical.
Durante sus declaraciones, Bullrich detalló una tensa reunión en la Casa de Gobierno donde, supuestamente, Moyano y Barrionuevo habrían amenazado a De la Rúa con su destitución: «Te vas ya, te vamos a sacar a patadas,» relata Bullrich, subrayando su indignación ante la falta de respuesta del entonces presidente.
La exministra no se detuvo ahí. En su intervención, también recordó las “discusiones terribles” que mantuvo con José Ignacio De Mendiguren, quien era ministro de Producción durante el gobierno de Duhalde, al eje del conflicto por la supuesta conspiración contra De la Rúa.
Bullrich concluyó su disertación instando a reflexionar sobre el hecho de que, tras la caída de un presidente radical, asumiera en su lugar un líder del partido peronista: “Si pensaban que De la Rúa no tenía el poder suficiente para continuar, debieron elegir a otro radical para concluir su mandato. Esto revela la existencia de un pacto que entregó el poder,” argumentó.
Sus comentarios llegan en un clima de creciente polarización política y cuestionamientos sobre las decisiones económicas del actual gobierno, que han evocado comparaciones con la crisis de 2001. Bullrich, a lo largo de sus declaraciones, se mostró firme en su postura, reafirmando que su testimonio sobre estos hechos está documentado y se remonta a más de dos décadas.
La declaración de Bullrich ha suscitado reacciones en el ámbito político, donde algunos actores defienden la legitimidad de Alfonsín y Duhalde en el contexto de la democracia argentina, mientras que otros miran con escepticismo las acusaciones de Bullrich.
En un contexto en el que Argentina navega por complejos desafíos económicos y sociales, la conversación sobre el pasado político del país cobra relevancia, dejando entrever que las narrativas del pasado continúan influyendo en el presente.
