Brasil establece centro de recepción para brasileños deportados desde EE. UU.
La medida fue presentada por la ministra de Derechos Humanos y Ciudadanía, Macaé Evaristo, tras una reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En respuesta a la nueva normativa de inmigración en Estados Unidos, el Gobierno de Brasil anunció este martes la creación de un centro de recepción con ayuda humanitaria para los brasileños deportados.
La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por el trato a los migrantes brasileños deportados, tras informes de maltrato por parte de agentes migratorios estadounidenses. Según la ministra Evaristo, el nuevo centro estará ubicado en el aeropuerto internacional Tancredo Neves, en Confins, en la región metropolitana de Belo Horizonte, estado de Minas Gerais.
«Teniendo en cuenta que es posible que tengamos más vuelos, nuestra expectativa es garantizar que las familias no lleguen separadas y que estos pasajeros tengan acceso a condiciones dignas de agua y comida, además de un ambiente adecuado durante el vuelo», explicó la ministra. Evaristo subrayó la importancia de acoger a los brasileños repatriados, afirmando que el país siempre ha sido un refugio para inmigrantes y refugiados.
El Gobierno también está explorando oportunidades para la inserción laboral de los brasileños deportados. «Hemos recibido señales de algunas empresas interesadas en colaborar en la inclusión productiva de estas personas. Es crucial contar con el apoyo de los Gobiernos estatales y municipales en este esfuerzo», añadió.
El primer vuelo de deportación, que llegó el pasado sábado, transportó a 88 brasileños, quienes llegaron en condiciones deplorables, con las manos esposadas y sin acceso a aire acondicionado, asistencia sanitaria o alimentaria. Esta situación llevó a la intervención de la Policía Federal brasileña al aterrizar el avión en el aeropuerto de Manaos, estado de Amazonas.
La creación de este centro de recepción refleja el compromiso del Gobierno brasileño para garantizar el bienestar y la dignidad de sus ciudadanos en situaciones difíciles, en medio de un clima de creciente tensión migratoria a nivel internacional.
