13 de octubre de 2026

Bolivia criticó el plan de la construcción de un «muro» en la frontera con Argentina

La medida, que recuerda las políticas de inmigración del ex presidente estadounidense Donald Trump, ha generado preocupación en La Paz, donde el gobierno de Luis Arce advierte que esta acción unilateral podría tensar las relaciones bilaterales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia emitió un enérgico comunicado en respuesta a la reciente decisión del gobierno argentino, liderado por Javier Milei, de construir un «muro» en la frontera entre ambos países con el objetivo de frenar el flujo irregular de personas y mercancías.

En su comunicado, el gobierno boliviano subrayó que «los temas fronterizos deben ser tratados por medio de mecanismos de diálogo bilaterales establecidos entre los Estados para encontrar soluciones coordinadas a temas en común». Asimismo, enfatizó que «cualquier medida unilateral puede afectar la buena vecindad y la convivencia pacífica entre pueblos hermanos».

El gobierno de Arce anunció que solicitará información a través de los canales diplomáticos establecidos para conocer a fondo los detalles de esta controvertida decisión y evaluar las posibles acciones a seguir.

La propuesta de Milei de erigir un cerco en la localidad salteña de Aguas Blancas es parte del Plan Güemes, impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich. La intención es implementar un alambrado olímpico a lo largo de 200 metros en la frontera, lo que, según funcionarios argentinos, busca evitar el paso ilegal de personas y el contrabando.

Virginia Cornejo, directora Nacional de Vigilancia y Control de Fronteras del Ministerio de Seguridad, explicó que, aunque del lado boliviano se han establecido controles rigurosos, del lado argentino no existía una delimitación clara, lo que ha facilitado el cruce irregular.

Ya en diciembre, el ministerio de Bullrich había desplegado fuerzas federales en Aguas Blancas para reforzar el control en la zona. La estrategia incluye obligar a las personas a pasar por la oficina de Migraciones, reduciendo así las posibilidades de cruces ilegales.

Adrián Zigarán, interventor de Aguas Blancas, detalló que el alambrado se colocará dentro de un «murallón preventivo» que se utiliza en época de crecidas del río Bermejo, con el fin de delimitar claramente el acceso a Migraciones y evitar que la gente cruce sin control.

La obra, que será financiada por la provincia de Salta con supervisión nacional, busca responder a la creciente preocupación por los cruces ilegales en un punto que ha sido históricamente un lugar de encuentro para quienes intentan ingresar a Argentina sin pasar por los controles migratorios.

Este nuevo capítulo en la relación entre Bolivia y Argentina resalta la importancia de la cooperación y el diálogo en la gestión de las fronteras, en un contexto donde las políticas migratorias se vuelven cada vez más restrictivas.

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