Axel Kicillof proyecta un armado nacional y comienza a tejer una alternativa presidencial con base federal
Los movimientos del gobernador muestran una estrategia de mediano plazo: consolidar un liderazgo propio, ampliar su alcance territorial y construir una opción política que dialogue con sectores más amplios que el núcleo tradicional del kirchnerismo. El armado del MDF, más que un simple espacio partidario, se perfila como el vehículo de esa ambición nacional.

Con la mirada puesta más allá de la gestión bonaerense, el gobernador Axel Kicillof comenzó a desplegar una estrategia política orientada a posicionarse como una figura nacional con vistas al escenario de 2027.
El eje de ese plan es la expansión del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), un espacio propio que busca consolidarse en todo el país y funcionar como plataforma de construcción política por fuera de los límites tradicionales del peronismo bonaerense.
La iniciativa apunta a dotar al proyecto de Kicillof de un perfil federal, apoyándose en referentes de peso dentro de su gabinete y en dirigentes con experiencia territorial. Ministros como Andrés “Cuervo” Larroque, Carlos Bianco y Cristina Álvarez Rodríguez cumplen un rol central como articuladores del armado en las distintas provincias, actuando como enlaces políticos del gobernador.
La primera señal concreta de esta expansión se dio en Formosa, donde Kicillof fue recibido por Gildo Insfrán en un gesto de fuerte contenido político. Allí, además de actividades institucionales y la firma de convenios, se reforzó la idea de coordinación entre mandatarios provinciales de Unión por la Patria, varios de los cuales reconocen en el bonaerense una figura con proyección nacional. En ese esquema se inscriben gobernadores como Gustavo Melella, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto y Gerardo Zamora.
Aunque Kicillof evita presentar estas acciones como el lanzamiento formal de una candidatura, su discurso apunta claramente a la construcción de una alternativa política superadora. En encuentros partidarios recientes, sostuvo que no alcanza con limitarse a la provincia de Buenos Aires ni con una lógica meramente opositora, y planteó la necesidad de conformar una fuerza capaz de disputar poder frente al actual gobierno nacional.
En paralelo, el MDF avanza en distritos clave como la Ciudad de Buenos Aires, donde ya funciona una mesa política encabezada por Augusto Costa, y convive con otras organizaciones afines al gobernador. Este entramado busca ampliar la base militante y disputar representación en un territorio históricamente adverso al peronismo.
Dentro de la provincia de Buenos Aires, el kicillofismo también refuerza su estructura con intendentes, ex jefes comunales y dirigentes de peso, además del respaldo de movimientos sociales que aportan despliegue territorial. Sin embargo, su presencia en el Congreso sigue siendo limitada, en parte por la influencia que conserva Cristina Fernández de Kirchner en el armado de listas nacionales, una tensión que expone la disputa de liderazgo dentro del espacio.
La incorporación reciente de figuras como Jorge Taiana al MDF refuerza la búsqueda de amplitud y autonomía, en un contexto en el que Kicillof combina una fuerte confrontación discursiva con el presidente Javier Milei con una puja interna decisiva. La disputa con La Cámpora por la conducción del PJ bonaerense aparece como un capítulo central de esa batalla, ya que el control del partido es clave para ordenar al peronismo detrás de su proyecto.
