Aumento de tarifas de electricidad: nuevos costos impactan a los usuarios residenciales y comerciales
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) implementó una actualización de tarifas que afectará a diversas categorías de usuarios residenciales y comerciales en el país.

La medida, que involucra incrementos en conceptos como el Costo Propio de Distribución (CPD), el Costo de la Energía Suministrada en Malas Condiciones (CESMC) y el Costo de la Energía No Suministrada (CENS), impactará en los cuadros tarifarios de las empresas distribuidoras de electricidad, entre ellas Edenor, Edesur, Distrocuyo S.A., Transpa S.A., Epen, Trasnoa, Transcomague, Transnea, Transba y Transener.
Los nuevos costos variarán según el nivel de consumo y los ingresos de cada grupo familiar. Los usuarios residenciales serán los más afectados, ya que las tarifas serán ajustadas según diferentes niveles de consumo, lo que podría generar un impacto directo en sus facturas mensuales, especialmente con la llegada de la temporada de verano, período tradicionalmente caracterizado por un aumento en el consumo eléctrico debido al calor.
Este aumento, el último dispuesto por el Gobierno para este año, se produce en un contexto de alertas por posibles cortes de energía eléctrica, situación que podría agravarse durante los meses más calurosos, ya que las redes de distribución energética atraviesan serias deficiencias derivadas de la falta de inversión en el sector. Así lo advirtió la secretaría de Energía, María Tettamanti, quien destacó que «el verano próximo, según los meteorólogos, va a ser caluroso» y subrayó que “la falta de inversión en el sector de generación ya lo tenemos”. Tettamanti también hizo hincapié en que la desinversión en la infraestructura eléctrica se refleja en los cortes de luz, que afectan tanto la distribución como el transporte y la generación de energía.
El impacto de los nuevos costos será especialmente sensible para los sectores más vulnerables. Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios (IIEP – UBA/CONICET), los servicios públicos de electricidad, agua y transporte representan aproximadamente el 50% del salario mínimo vital y móvil, que actualmente se encuentra en $271.571,22. Durante noviembre, el gasto promedio para cubrir estos servicios alcanzó los $134.173, lo que representó una leve disminución del 0,2% respecto al mes anterior debido a una menor demanda de gas en el inicio de la temporada primaveral.
A pesar de esta reducción en el gasto por gas, los costos de electricidad aumentaron: el cargo fijo registró un incremento del 6% y el cargo variable un 2,8%. En paralelo, las tarifas de agua subieron un 4%, mientras que el consumo de gas se redujo en un 18,5% en comparación con octubre.
Estos aumentos, que ya están generando preocupación entre los consumidores, reflejan los desafíos que enfrenta el sistema eléctrico argentino ante la falta de inversiones y el creciente consumo energético, especialmente en un contexto de alta demanda durante el verano.
