5 de mayo de 2026

Astronautas varados: Planearon un viajecito de una semana y se quedarán 9 meses en el espacio

Sunita Williams y Barry Wilmore son tripulantes de la nave espacial Boeing Starliner. Viajaron el 5 de junio en una misión de rutina que duraría 8 días a la Estación Espacial Internacional (EEI), a 400 km de altitud, en la órbita terrestre. Ya llevan casi tres meses en el espacio y les avisaron que recién en febrero de 2025 los traerán de vuelta a la tierra.

Los astronautas tendrán que permanecer seis meses más en el espacio a la espera de que la nave de SpaceX Crew Dragon los rescate. Hasta entonces deberán realizar distintas rutinas, trabajar y cuidar su higiene personal, ir al baño, comer y beber, mantenerse sanos y en buena forma física.

La nave de Sunita y Butch -dos veteranos del espacio- viajaron en un vuelo de prueba de la Starliner y la nave sufrió desperfectos que obligaron a improvisar un rescate que recién se podrá concretar en febrero de 2025.

La situación de los astronautas recuerda el caso de Sergei Krikalev, integrante de la misión Soyuz TM-12 hace más de 30 años cuando debido a la caída de la ex Unión Soviética, literalmente se olvidaron de el en el espacio. Pero tampoco es que estos dos tripulantes la pasarán tan mal en los próximos seis meses.

La NASA informó finalmente que la cápsula de la Boeing Starliner, emprendió el regreso a la tierra sin tripulantes, a quienes SpaceX -empresa de la competencia- se encargará de devolver a casa, por US$2.600 millones.

La empresa de Elon Musk lleva nueve vuelos tripulados al espacio para la NASA, además de algunas misiones comerciales, mientras que Boeing cumple un contrato con la NASA por un valor de US$4.200 millones.

Durante la permanencia en la Estación Espacial Internacional (ISS), por prolongada que se haya vuelto, los astronautas deben seguir viviendo y trabajando en un entorno muy distinto al de la Tierra: cuidar su higiene personal, ir al baño, comer y beber, y mantenerse sanos y en buena forma física. 

Las condiciones de ingravidez en la ISS los obligan a adaptar dichas actividades en consecuencia. Estarán solos los dos astronautas varados hasta que, desde el 24 de septiembre, se integren en la Expedición 72 que emprenderá la Crew 9 con sus tripulantes y se prolongará hasta marzo.

Tendrán en qué entretenerse, porque, al igual que en misiones similares anteriores, realizarán experimentos en condiciones de microgravedad, se llevarán a cabo tareas de cooperación y mantenimiento de la nave y se realizarán caminatas espaciales fuera de la estación, entre otras funciones que forman parte de un calendario definido y organizado casi al milímetro.

Por el abastecimiento de suministros no tendrán que preocuparse, porque les llegan, pero aun así están obligados a racionar el agua, la comida y reducir al mínimo los desechos que generan.

Williams y Wilmore flotan en el interior de la cápsula debido a que  ningún peso empuja las cosas hacia abajo, como en la Tierra. 

La Estación orbita la Tierra tan rápido (28.000 kilómetros por hora), a la velocidad y en la dirección correctas, que no cae hacia la Tierra sino que lo hace permanentemente alrededor de la Tierra. 

Inclusive deben cepillarse los dientes con la boca tan cerrada como les sea posible, para evitar que el dentífrico salga flotando. Asimismo, la ISS cuenta con un inodoro especial (situado en el módulo ruso Zvezsda), al que hay que amarrarse cuando se hace uso.

Los astronautas pueden elegir el menú que prefieran, siempre que sus valores nutritivos y calorías se encuentren dentro de los márgenes establecidos: 2.800 calorías al día. 

Las bandejas de comida se preparan en Tierra para cada uno, las bandejas se guardan etiquetadas en uno de los módulos por colores, las rojas son la comida para los rusos y las azules son las enviadas desde Estados Unidos y Europa.

Como la ingravidez dificulta hasta la utilización del ordenador y los paseos espaciales pueden ser agotadores debido al gran esfuerzo muscular que requieren, razón por la cual le dedican tiempo al ejercicio corporal. A bordo disponen de una cinta rodante y una bicicleta estática (sin ruedas), a las que destinan al menos dos horas diarias.

Y para conservan sus huesos y músculos en buen estado, ejercitan su resistencia con distintas poleas y cuerdas, como las de un gimnasio.

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