Argentina ajustada: más de la mitad no llega a fin de mes y el salario sigue perdiendo contra la inflación
El deterioro de los ingresos en Argentina ya no es una percepción aislada sino una realidad extendida y medible. Un informe reciente de la Consultora Delfos reveló que el 52% de los argentinos asegura que no logra cubrir sus gastos mensuales, un dato que marca un nuevo máximo en la serie histórica y confirma una tendencia en alza desde comienzos de año.

El panorama se agrava al considerar a quienes apenas logran equilibrar sus cuentas: sumados a quienes no llegan a fin de mes, el 83% de la población se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica. Esta cifra no solo refleja un problema coyuntural, sino un deterioro estructural del poder adquisitivo que empuja a amplios sectores a depender de redes de contención familiares, sociales o estatales.
La caída del ingreso real tiene correlato en los datos oficiales. Según el INDEC, los salarios registrados crecieron apenas un 1,8% en febrero, por debajo de una inflación del 2,9%. El resultado: una nueva pérdida del poder de compra, la sexta consecutiva, con una caída acumulada del 4,3% en el último semestre.
El análisis desagregado muestra que ningún sector logra escapar a la tendencia. Los salarios del sector público subieron un 2,3%, mientras que los privados avanzaron un 1,6%. Sin embargo, en términos reales ambos retrocedieron: un 0,55% y un 1,3%, respectivamente. En conjunto, el poder adquisitivo de los trabajadores registrados cayó un 1,1% solo en febrero.
Más allá de los números, el dato central es político y social: la persistencia de la inflación por encima de los ingresos está erosionando la capacidad de consumo y profundizando la fragilidad económica de la mayoría. La pregunta que se impone no es solo cuánto más pueden caer los salarios, sino cuánto margen social queda antes de que esta tendencia se traduzca en un conflicto de mayor escala.
