Anses oficializó una suba para jubilados con bono y aguinaldo, cobrarán $604.976 por única vez
La decisión, impulsada por la gestión de la ministra Sandra Pettovello a través de la ANSES, combina el ajuste mensual, el pago del medio aguinaldo y un bono extraordinario para los sectores de menores ingresos.

El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización de los haberes previsionales para junio, en una medida que impactará de manera directa en los ingresos de millones de jubilados y pensionados.
Según la Resolución 139/2026, el haber mínimo jubilatorio quedó fijado en $403.317,99. Con la incorporación del Sueldo Anual Complementario (SAC), quienes perciben la mínima cobrarán en junio un total de $604.976,98. En paralelo, el haber máximo se elevó a $2.713.948,17, cifra que ascenderá a más de $4 millones con el aguinaldo incluido.
La actualización forma parte del esquema de movilidad previsional aplicado por el Ejecutivo, que busca sostener el poder adquisitivo de las prestaciones frente a la inflación. Sin embargo, el incremento vuelve a poner en debate el alcance real de las mejoras, especialmente en un contexto de fuerte aumento del costo de vida y deterioro del consumo de los adultos mayores.
Además de las jubilaciones, la ANSES actualizó otros beneficios del sistema previsional. La Prestación Básica Universal (PBU) pasó a ubicarse en $184.499,57, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará los $322.654,39.
A esto se suma un aumento del 2,58% en las asignaciones familiares, oficializado mediante la Resolución 146/2026, que también ajusta los límites de ingresos del sistema. El paquete se completa con el bono extraordinario de $70.000 destinado a jubilados que perciben el haber mínimo, una herramienta que el Gobierno mantiene para amortiguar el impacto inflacionario sobre los sectores más vulnerables.
Aunque el refuerzo extraordinario mejora los ingresos de corto plazo, especialistas advierten que gran parte de las mejoras responden a pagos excepcionales —como el aguinaldo y el bono— y no necesariamente a una recuperación estructural de las jubilaciones. En ese marco, el debate sobre la sustentabilidad del sistema previsional y la pérdida acumulada del poder de compra continúa siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales para la administración nacional.
