30 de abril de 2026

Alberto Suarez, un santiagueño y la incansable búsqueda de su identidad

Tiene 51 años y un deseo que lo lleva a bucear en las páginas de su pasado. Sabe que al nacer, su madre biológica una estudiante universitaria de 22 años de Tucumán, lo entregó a su mamá adoptiva oriunda de la Capital Santiagueña. Hoy, siente la necesidad por completar el círculo de su vida y un llamado especial de su sangre, por eso, busca a sus padres biológicos y apela a la solidaridad de todos para dar con ellos.

Sabemos que la Identidad de una persona, es el conjunto de comportamientos, la historia de vida y las características físicas de un sujeto, que le permiten ser distinguido de cualquier otro. En ese sentido Alberto Suárez se encuentra en la búsqueda de sus orígenes y ha comenzado hace años un camino por encontrar a quienes le dieron la vida, sin rencores.

De acuerdo con su testimonio, su madre de crianza lo recibió “en adopción”, al parecer a los pocos días de haber nacido en 1970. Así, creció, se hizo hombre y desde que supo su verdadero origen, acunó en su corazón el deseo de encontrar a sus padres biológicos.

En una oportunidad se contactó con los organismos de Derechos Humanos y Abuelas de Plaza de Mayo, con la idea de que pudiera ser un hijo de desaparecidos y allí le explicaron que la búsqueda de personas expropiadas por la última dictadura militar se dio desde 1976, y que no hay pruebas empíricas, de que niños recién nacidos hayan sido expropiados por los militares antes de esa fecha.

La Pluma: ¿Cómo llegas a determinar que fuiste adoptado?

Alberto Suárez: Tenía una leve sospecha, sobre todo en mi acta de nacimiento no hay datos importantes como la hora de nacimiento ni el centro de salud donde nací.

LP: ¿Qué otro dato concreto tienes o conoces?

AS: El testimonio de un tío que me confirmó que fui adoptado. Pero me dijo que no iba a hablar del tema por respeto a mi Madre adoptiva. Aparte él se encuentra muy enfermo y la verdad no quiero amargarlo con este tema.

Suarez le comentó a La Pluma que fue entregado en adopción en septiembre de 1970, en San Miguel de Tucumán, y de acuerdo con algunos datos que pudo averiguar, su madre biológica sería una estudiante santiagueña de 22 años aproximadamente, que se encontraba siguiendo una carrera universitaria en la vecina provincia.

LP: ¿Pudiste hablar de este tema con tu mamá adoptiva?

AS: Si, pero me lo negó siempre. Ella me dijo que no fui adoptado.

LP: ¿Qué otro dato tienes de tu mamá biológica?

AS: De acuerdo con los datos que pude averiguar, era una mujer muy joven, morocha, aparentemente tenía 22 años por lo que tengo la certeza de que era estudiante universitaria.

De acuerdo con las afirmaciones de Alberto Suárez, quien asistió a su madre fue una partera llamada Dora Pérez, quien ya murió, y no pudo darle demasiados datos por pedido de su madre adoptiva.
La búsqueda será difícil por la intrincada trama que urdieron los mismos protagonistas de ésta historia y los tiempos cada vez serán más cortos. Que alguien pueda ayudar a cumplir el deseo de Alberto, sería un logro de la vida y una oportunidad de entender aquellas decisiones del pasado que nos potencias como humanos.

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