22 de julio de 2026

Acuerdo entre Argentina y EE.UU. por minerales críticos: una apuesta estratégica para atraer inversiones

El entendimiento fue rubricado en Washington por el canciller Pablo Quirno y el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, en el marco de una reunión ministerial convocada por el secretario de Estado, Marco Rubio.

La Argentina y Estados Unidos avanzaron en la profundización de su vínculo estratégico con la firma de un acuerdo orientado a fortalecer el suministro y el procesamiento de minerales críticos, un sector cada vez más relevante en la disputa global por recursos clave para la transición energética y el desarrollo tecnológico.

El instrumento firmado establece un marco de cooperación destinado a consolidar cadenas de valor más seguras y diversificadas, en un contexto internacional marcado por la creciente competencia entre potencias por el acceso a insumos estratégicos como el litio y el cobre. Para Estados Unidos, el acuerdo se inscribe en su estrategia de reducir la dependencia de proveedores concentrados; para la Argentina, representa una oportunidad de posicionarse como un socio confiable en un mercado de alta demanda y elevado valor agregado.

Desde la Cancillería destacaron que la iniciativa busca crear condiciones favorables para la llegada de inversiones productivas de largo plazo, especialmente en minería y procesamiento, y acompañar la expansión de tecnologías de vanguardia vinculadas a la electromovilidad, el almacenamiento energético y la digitalización. En ese sentido, el acuerdo funciona como una señal política destinada a reforzar la previsibilidad regulatoria y el alineamiento estratégico con uno de los principales actores del comercio global.

El entendimiento se apoya en un escenario de fuerte crecimiento del sector minero local. En 2025, las exportaciones mineras alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares, con un incremento interanual cercano al 30%, impulsadas en parte por los incentivos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este desempeño consolidó a la minería como uno de los motores emergentes de generación de divisas.

En particular, los minerales críticos aparecen como un eje central de la estrategia exportadora. El litio y el cobre no solo concentran el interés de los inversores internacionales, sino que también tienen un impacto directo en la creación de empleo calificado y en el dinamismo de las economías regionales, especialmente en el norte y el oeste del país.

Desde el Gobierno subrayaron que, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica y reglas de juego más previsibles, la minería se afirma junto con la energía y la agroindustria como uno de los pilares del proceso de transformación económica en curso. El acuerdo con Estados Unidos refuerza esa narrativa y apunta a blindar al sector frente a los vaivenes del ciclo político y financiero.

Las proyecciones oficiales reflejan la magnitud de la apuesta: la Argentina aspira a elevar sus exportaciones totales hasta los 100.000 millones de dólares en los próximos siete años, con una participación creciente de la minería, que podría superar los 20.000 millones en ese período y escalar por encima de los 30.000 millones hacia el final de la próxima década. En ese horizonte, la alianza con Estados Unidos aparece como un factor clave para convertir el potencial geológico en resultados económicos concretos.

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